El 22 de octubre llega a los cines de Alemania Moscas, la película más reciente de Fernando Eimbcke, tras su estreno mundial en la Berlinale del pasado mes de febrero. El director mexicano, conocido por otras películas como Temporada de patos (2004) o Club Sandwich (2013), regresó por segunda vez este año a Berlín, donde vivió seis años de su vida y donde nos confesó haber cumplido un sueño al poder estrenar su película en la capital alemana.
Moscas es un melodrama en blanco y negro sobre la superación del duelo. Una historia cuya semilla brotó en medio de un atasco, permaneció veinte años en un archivo de ordenador tras un intento fallido de llevarla a la televisión y se recuperó para llevarla al cine y recordar al espectador el papel redentor del humor y de la compañía para superar el dolor.
Olga (Teresita Sánchez) es una señora distante y solitaria que alquila una habitación a un padre (Hugo Ramírez) y a su hijo Cristian (Bastian Escobar) frente al hospital donde está ingresada la madre del niño. Durante las muchas horas que Cristian pasará solo, él y Olga se acercarán cada vez más. La búsqueda de compañía como un instinto humano donde encontrar luz y vida, y sobre todo, la afición común por medio del espíritu de superación del juego Cosmic Defender Pro, harán soportable una situación donde el poder del humor asoma muchas veces. La película fue escrita por Eimbcke y la guionista Vanesa Garnica.
Charlamos con el director en la distribuidora alemana Piffl Medien sobre los detalles de la película y su camino como candidata mexicana a los Premios Goya 2027.
Berlín Amateurs: En la película parece estar muy presente cómo los desconocidos se convierten en un refugio y ayudan a sostener la incertidumbre o los duelos. ¿Era un objetivo indagar en la compasión y en la bondad que nace de los desconocidos?
Fernando Eimbcke: Sí, era algo que nos interesaba, pero creo que lo que regía esto era cómo los desconocidos pueden conectar a través del dolor. Vanesa (Garnica) y yo somos amigos desde que tenemos 14 años, vivimos nuestra adolescencia juntos y, obviamente, situaciones de pérdidas y duelos. Nos interesaba mucho indagar en cómo, cuando estás en situaciones de dolor, es cuando más puedes encontrar conexión con otras gentes. Nunca queremos pasar por el dolor, pero si recuerdas momentos dolorosos en tu vida, siempre vas a encontrar algo o alguien, porque es el momento en que eres más vulnerable y te abres a esa necesidad de cariño y de amor. Oscar Wilde dijo: «Donde hay dolor, hay un lugar sagrado». Eso es lo lindo, porque el dolor provoca la humanidad. Por eso era tan importante para nosotros tratarlo, no como algo morboso, sino con el respeto que necesita algo sagrado.

Fernando Eimbcke en Berlín © Diego Aracil
BA: La soledad puede surgir de una pérdida tanto si eres un niño como si eres una señora. ¿Cómo se genera una dinámica en la que no hubiera condescendencia por una parte o victimismo por otra?
FE: Vanesa y yo teníamos muy claro el género del melodrama como punto de referencia y que eso pudiera permear la película, pero con un tono o tintes de comedia. El humor era muy importante porque siempre hemos estado convencidos de que esa es la manera más respetuosa de acercarte a las personas. El humor también es una manifestación de respeto y de inteligencia. Ese equilibrio nos lo dio el género y venía mucho del cine de Chaplin. Una referencia obligada para esta película es El chico (The Kid), de Charlie Chaplin. Desde el primer intertítulo dice: «Una película con una sonrisa y quizás una lágrima». Chaplin ya estaba estableciendo la forma y el tono que quería. Imagínate qué personaje más melodramático que un vagabundo que no tiene dónde dormir ni comida, que se fuma las colillas de los cigarros y, además, quiere deshacerse de un niño de una manera muy cómica. Esa fue nuestra guía y lo que generó el equilibrio en la película: el melodrama y el humor.
BA: Hay un detalle profundamente mexicano que es la lealtad de las familias a los pacientes que se quedan siempre cerca del hospital. Al mostrar la película fuera de México, ¿te sorprendió ver cómo esta dinámica tan local generaba algún tipo de conversación sobre la empatía en otros países?
FE: No lo sé, se ha hablado de otras cosas que causan sorpresa. En México la familia es muy importante, para bien y para mal. Vanessa y yo decíamos que la familia es la que genera las mayores heridas en tu vida, pero también es el bálsamo que sana esas heridas. Hay una relación muy compleja en las familias. Hay algo que me parece que causa mucha sorpresa en otras partes, que es la cuestión de la seguridad social. En México hay programas de seguridad social abierta, pero con una limitación de recursos, y creo que está pasando en todo el mundo. La seguridad social y la salud se están volviendo un negocio y eso es muy preocupante.
En México dicen que esta película es como un respiro porque muchas filmaciones mexicanas hablan de la violencia que se está viviendo en el país, y es importante porque es una realidad que vivimos. Pero esta película habla de la violencia que puede ejercer un sistema capitalista que lucra con la salud de las personas, y eso me parece un acto de violencia.
SORTEO DE ENTRADAS
Desde Berlín Amateurs sorteamos DOS ENTRADAS DOBLES para ver Moscas en cines de Berlín a partir del 22 de octubre de 2026.
Para participar, sigue nuestra cuenta de Instagram (@berlinamateurs) y deja un comentario en el post relativo a este artículo etiquetando a la persona con la que te gustaría asistir. Puedes participar tantas veces como quieras, etiquetando a personas diferentes.
El sorteo estará abierto hasta el 18 de octubre de 2026. Publicaremos en nuestras stories los nombres de las personas ganadoras e indicaremos cómo proceder para recibir las entradas.
BA: Hablemos de la actriz que representa a Olga, Teresita Sánchez. ¿Siempre la tuviste en mente para este papel? ¿Qué crees que aportó ella que tal vez no hubieras conseguido de otra persona?
FE: Ya había visto a Teresita en las películas de Nico Pereda y en la película La camarista (2018), de Lila Avilés. Fue específicamente con esta última donde me enamoré de ella. Escribimos el guion con ella en mente. El único trabajo que realmente hicimos fue escribir una biografía de quién era el personaje de Olga alrededor de su huella de dolor y de esa pérdida que había tenido. Fuimos al centro habitacional y, en una cancha de básquetbol, se la leímos. Terminamos de leerla y Teresita estaba llorando. En ese momento supe que ya no había nada que hacer, más que, como dicen, «dirigir el tráfico». Teresita le dio toda esa profundidad y toda esa humanidad. Yo no sé qué es un buen o un mal actor, no lo puedo percibir, pero lo que sí puedo percibir es si tienen generosidad o no. Ella es una de esas actrices que tienen generosidad, que es consciente de que su personaje va a existir en la medida en que haga que el otro personaje exista. Es una cuestión de dar y dar, y eso te va a reflejar.
Además de ser una gran actriz, es un ser humano increíble. Yo le decía: «Teresita, no vayas a tener vínculo con Bastián porque necesitamos tener esta distancia». De repente volteaba y Teresa estaba abrazando a Basti y jugando. No podía evitarlo.
BA: ¿Cómo fue el proceso con Bastián?
FE: Los primeros días, para todos, es más fácil: hay una tablet y el niño la va a pedir. Después, cuando lo llevamos al set, estaba muy enojado porque le quitabas la tablet. El segundo día hablé con la productora y ella les pidió a todos y cada uno que al día siguiente llevaran un juguete. Fue impresionante: el niño nunca volvió a tomar la tablet. Gracias a Francia Castañeda, nuestra acting coach, pudimos filmar esta película; siempre estaba acompañándolo. Trabajar con un niño es un reto enorme: tienes solo cinco horas de rodaje y tienes que saber cómo administrar su energía.
BA: Siendo una película que ha sido seleccionada para representar a México en los Premios Goya, ¿cómo ha sido este recorrido hasta llegar hasta ahí?
FE: La música está viajando, tienes a una Rosalía, un Tangana, una Karol G, un Bad Bunny, pero me sorprende mucho ver cómo, entre dos países y dos continentes que hablan el mismo idioma, en términos de lo que es Latinoamérica, el cine no viaja. Creo que ahora se está intentando abrir un poquito. Es una historia que toca mucho por el idioma y por tener culturas muy parecidas. Somos países que, a pesar de lo que está pasando recientemente en España, valoramos la migración y creo que es una película que va a resonar mucho con el público español.
El año pasado estuvimos en San Sebastián, donde la película obtuvo el Premio WIP Latam del festival, y después hemos tenido la fortuna de que A Contracorriente está distribuyendo la película en España. He encontrado un camino mucho más orgánico y natural en los Goya que el que pudiera haber sido en los Oscar. Ya fue escogida por la Academia mexicana y nos haría superfelices que pueda ser nominada por la Academia española a los Premios Goya. También me da mucho orgullo y creo que estamos muy bien representados para los Oscar con la película de David Pablos, En el camino. Creo que México tiene dos muy buenas representaciones.
Moscas, estreno en cines alemanes el 22 de octubre de 2026
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