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Berghain | Club de culto en Berlín

Berghain, club de culto de Berlín, está además considerada la mejor discoteca del mundo por la revista inglesa DJ Mag y por muchos de sus abanderados.

Quizá por ello reciba ahora el apoyo estatal: 1,2 millones de euros procedentes de los fondos patrimoniales de los partidos y las organizaciones de masas de la RDA. Para simplificar: se trata de capital original del partido comunista de la RDA transferido por el Partido Socialista Unificado (SED) a la sociedad Novum tras la caída del muro y ahora gestionado por el estado germano. Estos fondos supusieron, por ejemplo, una gran ayuda en el proceso de reunificación de Alemania.

El mejor club del mundo, amplia espacios gracias al estado

El asesoramiento presupuestario está en marcha para este edificio modesto de apariencia austera que hoy es Berghain y que antes había sido una central eléctrica. A través de estos fondos se supone que la capital alemana obtendrá en subvenciones unos 15 millones de euros en total a través de los presupuestos de Novum, cuyo 60 % se destina a fines económicos y el 40 % a proyectos socioculturales.

La lista de los proyectos propuestos para beneficiarse de estas ayudas especiales surge de diferentes administraciones del Senado de Berlín. Uno de los agraciados ha sido esta fábrica reconvertida en discoteca en Ostbahnhof. Esta inversión pretende la ampliación de una de las partes del edificio no habilitada para el público hasta este momento. Se quiere cofinanciar esta iniciativa para convertir el lugar en un espacio ideal para espectáculos (representaciones y conciertos) con capacidad para unas 2500 personas –actualmente acoge a 1500 en sus tres niveles–. Sin embargo, el CDU se muestra escéptico y duda del sentido de dotar a la ciudad de otro emplazamiento de estas dimensiones y características. Desde la secretaría cultural estatal se defiende la propuesta de que Berlín necesita locales innovadores como éste.

Berghain, centro del universo

Berghain es a los fanáticos de la música electrónica lo que San Pedro del Vaticano a los entusiastas de la religión católica: el templo. Partidarios de la fiesta, clubbers procedentes de todo el mundo viajan a Berlín para por lo menos pasar una noche frenética en esta especie de IV Reich. DJs elogiados en todo el planeta suelen colgar de su cartel cada fin de semana. La fama de Berghain es tan dilatada como la cola para entrar en este club, así granice o arrecie un temporal. La revista inglesa experta del sector, DJ Mag, nombró a mediados de 2009 a Berghain como el mejor technoclub del mundo. Una lista que enumera los 100 mejores locales del planeta a partir de una selección hecha por DJs con criterio. En el puesto segundo, Fabric de Londres; en el tercero, el Space de Ibiza. ¿Otros clubs berlineses del ranking? El resto de ases de la ciudad: Watergate, Bar 25, Weekend, Club der Visionäre y Tresor.

Berghain es ya, a finales de la primera década de siglo, lo que fue Tresor en los 90. Acaba de celebrar su quinto cumpleaños a mediados de diciembre, cinco años de existencia que han marcado otra etapa de Ostgut: mismos promotores, misma filosofía, ritmos parecidos en una localización diferente. En Berghain no sólo la música es lo que gusta, sino la libertad que se respira: aquí se realizan libremente prácticas sexuales de todas las orientaciones –pues en Berlín en cuanto a sexo nunca hay nada determinante ni definitivo– y para todos los gustos y a la vista de cualquiera, no como un espectáculo gratuito sino como mera demostración del goce y disfrute que permite la ciudad. Y no sólo en los baños unisex sin espejos (siempre llenos y para muchos, otro lugar propicio para el coqueteo) ni en los cuartos oscuros gays y mixtos. Y no sólo sexo.

¿Qué significa Berghain?

Dicen que el origen del nombre de esta fábrica de los años 50 responde a la nomenclatura de los dos barrios entre los que se ubica: Kreuzberg y Friedrichshain. Berg-hain. Sin embargo, para disfrutar en el interior de las instalaciones, primero hay que superar una temible gran prueba: la puerta y sus porteros, una de las puertas más exigentes también del planeta.

«Not today» ¿Cómo es la política de acceso de Berghain / Panorama Bar?

Sven Marquardt es ese tipo rotundo y oscuro con la cara llena de piercings y tatuajes que ya es toda una eminencia en la ciudad, y no sólo porque también se dedique a la fotografía y tenga cierta notoriedad en ese ámbito.

Muchos han deseado asesinarle alguna vez; pues bien, ya se le puede poner nombre a la víctima. Nadie sabe en qué reside su criterio: ni en el dresscode ni en la popularidad ni en el dinero. Sin zonas vip y con lista de puerta limitada –nada que ver con el despliegue de los noventa– el dinero, la ropa y la fama no tienen mucho que hacer en la entrada.

Los grupos tienen menos posibilidades, es lo que suele decirse. Tampoco aquellos que monten escándalo en la cola. Y los turistas que no sepan encajar sus preguntas en riguroso alemán Umgangsprache tienen todas las de perder. Importante conocer el programa musical de la noche, puede que te hagan un pequeño examen de porqué quieres entrar esa noche en concreto. Y ante una negativa ni lo intentes: no sirve de nada discutir.

¿Qué días y en qué horario abre Berghain?

Los viernes está abierto desde medianoche hasta mediodía del sábado. Los sábados, abre a las doce de la noche y cierra casi 24 horas después, siempre dependiendo de la afluencia de público. En ocasiones «la noche» se ha llegado a prolongar incluso hasta altas horas de la madrugada del martes. Entrar cuesta unos 12 euros (precio 2010). La fiesta de nochevieja en Berghain suele durar tres días. Las fotografías, siempre prohibidas (aquí algunos atrevidos, pero cabe decir que como te pillen significa expulsión directa).

¿Cómo es Berghain por dentro?

Si no te dejan entrar, te ayudamos con el ejercicio de imaginación. En la parte inferior, nada más acceder al monumental edificio aparece una instalación de paneles en la pared compuesta de 175 placas de aluminio (Rituael des Verschwindes de Piotr Nathan) y de camino al ropero, encontramos la gran entrada de hormigón que da acceso a las escaleras de Berghain con sofás estratégicos y columnas, no muy lejos del cuarto oscuro mayor. El otro, más pequeño y más oscuro, está en la planta superior, ya en Berghain. Una planta más arriba se encuentra Panorama Bar, a donde se accede por unas escaleras desde las que se puede observar la pista de baile de Berghain, dotada de los potentes altavoces Function One.

Y es que en Berghain hay dos pistas de baile mixtas aunque en una predominen los homosexuales (Berghain propiamente dicho, techno, homo, oscuridad) y en la otra los heterosexuales (Panorama Bar, house, hetero, más claridad). El local tiene 18 metros de altura. De las paredes de Panorama Bar cuelgan un par de fotos a gran formato de Wolfgang Tillmanns tan explícitas y tan acertadas para la esencia del local como un primerísimo plano colosal de una vagina rasurada: Nackt.

Los baños de la planta baja son muy socorridos para cualquier cosa cuando los de Berghain o Panorama Bar están llenos, es decir, casi siempre. En verano, si el tiempo lo permite, es posible trasladar la fiesta al Berghain-Garten, donde se puede seguir bailando, bebiendo y ligando entre bloques de cemento y al aire libre.

La zona de fumadores, más allá de los baños, luminosa y acristalada, se trata de un anexo adosado a la planta de Panorama Bar. Los separees de Panorama Bar –cabinas totalmente expuestas al público con colchonetas y separadas por paneles de madera– son ideales para parejas recién conocidas en busca de un poquito de… ¿intimidad?

La sala de la barra grande de Berghain –con columnas de cemento y sofás-columpio que cuelgan del techo– evoca muy bien Metrópolis, la peli de Fritz Lang. En el Eisbar -un recoveco a un nivel superior de la barra grande de Berghain–, se puede tomar capuchinos o helados. Al otro lado de esta planta, en el Klobar, se reúnen las muscolocas descamisadas lascivas. Encontrarás detalles de turbinas y contadores eléctricos donde uno pose la curiosidad visual. Y encima de Panorama Bar, la nueva zona de descanso con colchonetas y la obra del artista Marc Brandenburg: Hohe Motivfenster. Ostgut Tons Label es el sello discográfico de la casa del que, por ejemplo, forma parte Ben Klock, DJ estrella de la sala y guapo de excepción.

En Berghain no hay alfombra roja ni potentes cañones de luz en la entrada. Sólo hormigón, naves industriales, obras y vallas en los alrededores y un camino polvoriento y pedregoso que conduce a la puerta de cuyo dintel cuelga una bombilla pelada. Cuando entras el equipo de seguridad cachea y si a alguien se le ha olvidado de esconder bien las drogas o se da media vuelta y desaparece con ellas en el bolsillo o van a parar al bidón de los estupefacientes. Señores, esto es lo que hay.

Redacción Berlín Amateurs © 2010
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