Markt leipzig

Leipziger Promenaden: bienvenidos a Sajonia

por • 3 mayo, 2010 • AlemaniaComentarios (0)3002

Leipzig ha sido recomendada en enero en el puesto número 10 por el New York Times como uno de los 31 lugares del mundo a los que es obligatorio acudir en 2010. Quizá por aquello de que se conmemora con entusiasmo merecido el 325 aniversario del nacimiento de Johann Sebastian Bach y el 200 aniversario del nacimiento de Robert Schumann (residentes estrella de Leipzig) con la celebración de conciertos y festivales e incluso la reapertura del Museo Bach. Sin embargo, a Leipzig le sigue faltando cierta calidez, y no sólo de la que mana del sol. Goethe debía estar muy embriago de la ciudad o de cualquier otra cosa cuando dijo por boca de uno de sus personajes de Fausto (1807), en plena caverna del restaurante Auerbachs Keller, que Leipzig era una especie de pequeña París. Pequeña, sí. París, no.

Leipzig es una pequeña ciudad industrial de la antigua RDA con glorioso pasado y célebres personajes. En invierno, una ciudad con el pulso debilitado. Inhóspita, deshabitada, sin tránsito peatonal. Si los hombres tuvieran el uso de razón del que se jactan, no nombrarían a Leipzig como la ciudad más dinámica de Alemania oriental (como sucede en las guías). Parece que aquí ni siquiera el tiempo transcurre, en el sentido más exasperante de la expresión. Quizá por eso se acelera la vida, se pone de relieve, se espiritualiza. Sus 500 mil habitantes deben vivir atrincherados en sus hogares. Hay que leer programaciones de ocio para convencerse de que en Leipzig realmente se cuece algo. El centro de la ciudad es perfectamente accesible a pie a través de los ejes peatonales del casco histórico que discurren por Nikolaistrasse y Grimmaischestrasse, ángulo recto en el que se concentra buena parte de la actividad comercial. Leipzig es un lugar idóneo para la tristeza. Sin ignorar que la tristeza vuelve al individuo interesante; la tristeza puede ser una señal de refinamiento, de sensibilidad. Tristeza de un aburrimiento romántico, casi lírico. No en vano, la ciudad está ligada históricamente al comercio del libro y a las ferias. Leipzig aglutina multitud de editoriales, por eso quizá convoca su propia feria literaria. Sin pasar por alto que lleva también a sus espaldas una larga tradición musical. Sin olvidar que fue foco de la revolución socialista incitadora de la caída del muro después de las manifestaciones pacíficas de septiembre y octubre de 1989. Una ciudad de revolucionarios también: aquí vivió Lenin, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.

Leipzig imprescindible. Decálogo esencial para conocer la ciudad en un día

1. Museo Stasi: Ministerio para la Seguridad del Estado. O la apología del control absoluto. He aquí el antiguo cuartel de la policía política de la RDA. El museo de la Stasi da lástima. Un museo debe cumplir una misión didáctica sin tener que convertirse en un libro de historia cuyas paredes estén forradas de documentos escritos pegados directamente en la pared sin ningún tipo de protección ni presentación. Menos mal que la entrada es gratis. Lo interesante del recinto son sin duda los elementos que se conservan de la época del espionaje civil: la máquina destruye-documentos, la prensa especial para sellar cartas una vez que su contenido había sido escrutado, los micrófonos, el habitáculo minúsculo del interrogatorio, las pelucas y bigotes postizos, la celda, las cámaras en miniatura, los camuflajes.

Dittrichring 24

www.runde-ecke-leipzig.de

2. Nikolaikirche: Iglesia románica de culto evangélico del siglo XII (1165) restaurada con elementos clásicos en el XVI. Clave en la reunificación alemana, precursora y lugar de encuentro de la revolución pacífica del 9 de octubre de 1989. Es la más antigua de Leipzig. El exotismo y la sobredosis de belleza artística que brota de las columnas con capitel de palmeras -en la combinación rosa y verde- estremece los sentidos agotando la sensibilidad. Una reacción muy romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico que no volveremos a sentir más aquí. Sólo estas columnas –dignas del síndrome de Stendhal- bien merecen una visita a Leipzig. Y una misa. Podría ser el escenario perfecto para una película de ciencia ficción –uno no se espera esas palmeras-; quizá para alguna secuencia de otra secuela de la Guerra de las Galaxias. En sus folletos proclaman que fue la fe cristiana lo que terminó con el régimen socialista de la RDA: ‘ÉL expulsará del trono a los violentos y elevará a los humildes’. Y finalmente, ocurrió el milagro.

Nikolaikirchhof 3

www.nikolaikirche-leipzig.de

3. Markt: La joya de esta plaza inmensa es el Altes Rathaus, pieza del renacimiento alemán del siglo XVI (1556, construido en 9 meses) coronada con la torre del reloj, hoy museo de la historia de la ciudad. Una pena que la vista de las otras fachadas sajonas salerosas quede entorpecida por las obras en dos zonas de la explanada levemente inclinada. ¿En los aledaños? Áreas comerciales de profusas galerías como las de Mädlerpassage (datan de 1914) en estilo art nouveau. También cerca, el Zeitgeschichtliches Forum: más historia de la RDA a través de ropa, documentales, uniformes, documentos o productos ossie.

Markt 1

www.stadtgeschichtliches-museum-leipzig.de

4. Thomaskirche: Abadía gótica luterana con tres naves del siglo XIV. Su coro infantil ofrece conciertos los viernes a las 18 horas y los sábados a las 15 horas por 2 euros la entrada. Aquí se encuentra lo que queda de Bach, la persona. Sus cenizas, queremos decir. El creador de la Pasión según San Juan y la Pasión según San Mateo, ejerció aquí de maestro de capilla, Kantor y director musical.

Thomaskirchhof 18

www.thomaskirche.org

5. Residentes ilustres: Bach es venerado en Leipzig, y no sólo a través de su estatua (1908) entre Thomaskirche y el edificio que alberga su museo. Goethe es recordado por su imagen de estudiante de derecho en la Universidad de Leipzig (1765-1768) gracias a su estatua (1906) que además enfatiza la majestuosidad de la Alte Börse (1687, Bolsa hoy convertida en centro cultural), especie de palacete renacentista, uno de los edificios más bellos de Leipzig. Sin olvidar a Mendelssohn, Schumann y Wagner (nacido aquí), que residieron en la ciudad como hiciera Nietzsche.

www.stadtgeschichtliches-museum-leipzig.de

6. Cafés. Porque nos encantan los ambientes insalubres. La inesperada fachada con cabezas de elefante art nouveau del café Riquet y los artesonados de madera del interior con relieves de animales de la selva, sólo es arruinada por los muebles –remodelados, suponemos– de sucedáneo de mimbre del interior. Impera la música clásica. Del café más antiguo de Europa, Coffe Baum (favorito de Schumann), hay constancia desde 1694. Aquí acudían los compositores ya mencionados y Goethe, no en vano, se trata de una ciudad pequeña. Tiene su propio museo del café en el mismo edificio. Bachs Tüb’l es el sitio perfecto donde tomar un vino tinto Dr. Faust mientras observamos la estatua de Bach a través del ventanal y escuchamos alguna de sus piezas al órgano. En Maga Pon (mezcla de lavandería y café moderno con estanterías repletas de libros suspendidas en sus interminables paredes llenas de carteles de otro tiempo), el eclecticismo de la música resulta a veces incongruente. El servicio es siempre atento, amable, rápido y accesible en cualquier establecimiento. Nada que ver con Berlín, por ejemplo.

Schuhmachergässchen 59

www.riquethaus.de

Kleine Fleischergasse 4

www.coffe-baum.de

Gottschedstr. 11 (Maga Pon)
 

7. Auerbachs Keller. Restaurante fundado en 1525. Más de 92 millones de clientes ya han pasado por aquí. De las viandas de este restaurante ancestral, solía disfrutar el mismísimo Goethe. Dice el poema que alaba los encantos de la casa: ‘Quien a la feria de Leipzig viajó / y el Auerbachs Keller no visitó, / de no callar demostraría / que Leipzig no conocía’. El emporio se expande a través de la Gran Bodega (1914), Tabernas Históricas (la Bodega del Tonel es la que nombra Goethe en Fausto) y el Bar Mefisto (a nivel de calle desde 1989), cada uno de ellos con varios salones. Una lista americana lo ubica en el puesto quinto de los mejores restaurantes del mundo.

Grimmaischesstr. 2-4 (Mädlerpassage)

www.auerbachs-keller-leipzig.de

8. Baumwollspinnerei. Y qué decir de este espacio que no hayamos dicho ya. Toma nota porque no es tan fácil llegar hasta aquí. Has de coger el Tram 15 en la estación central hasta Saarländerstrasse. Después de 11 paradas de tranvía, todavía hay que andar unos 10 minutos para divisar la chimenea de 50 metros de esta vieja fábrica. Neo Rauch, maestro de la nueva escuela de artistas de Leipzig, tiene su espacio aquí y pronto será uno de los reclamos de la ciudad cuando inaugure retrospectiva en abril en el radiante cubo de cristal y acero que aloja al Museo de las Bellas Artes de Leipzig (Museum der Bildenden Künste).

Spinnereistr. 7

www.spinnerei.de

Katharinenstr. 10

www.mdbk.de

9. Sonstige. La estación central de Leipzig data de 1915, aunque renovada en 1998. Es la más grande de Europa en cuanto a terminal de ferrocarril con 26 andenes y un centro comercial con más de 150 comercios. La zona que concentra mayor número de bares está en la Gottschedstrasse. La Universidad de Leipzig es la segunda más antigua de Alemania: cumplió 600 años en 2009. La Bundesverwaltungsgericht es una de las 5 Cortes Supremas de Alemania y se encarga de casos administrativos en las dependencias de un edificio solemne de estilo clásico. La Ópera de Leipzig es el tercer escenario burgués más antiguo de Europa y consta de opera, comedia musical y ballet. El Neues Rathaus en estilo neobarroco, es uno de los más grandes del mundo con sus 600 salas. Las calles, a veces, no son -strasse sino –gasse, como en Austria.

Ritterstr. 26

www.uni-leipzig.de

Augustusplatz 12

www.oper-leipzig.de

Simsonplatz 1

www.bverwg.de

10. Cierre. Ya sabemos que Leipzig será siempre una ciudad con una gran tradición cultural, pero que nadie se plante en la inmensidad de sus noches esperando encontrar la intensidad y el desenfreno de las de Berlín. La escena gay, por ejemplo es prácticamente inexistente. No hay nada más punitivo que no poder salir por las noches.

Y algo más en www.leipzig.de

Redacción Berlín Amateurs © 2010
© CAI

Comments

comments

Pin It

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.