Llega el buen tiempo, los parques de la ciudad se llenan de vida, las terrazas de los cafés despliegan sus toldos y, de repente, no puedes respirar. Te lloran los ojos, estornudas cada tres minutos y el sillín de tu bicicleta amanece cubierto por una misteriosa capa de polvo amarillo radiactivo. Bienvenidas y bienvenidos a la primavera alemana. Ha comenzado The Pollening.
Si acabas de mudarte a Alemania y nunca habías tenido alergias, prepárate, porque la flora local es intensa. Y si ya venías con el historial alérgico de casa, toca adaptar el botiquín. Para que la fiebre del heno no te arruine los meses de sol, aquí tienes una guía básica de supervivencia al polen en tierras germanas.
El calendario del enemigo: ¿Qué vuela y cuándo?
La temporada de alergias en Alemania tiene la mala costumbre de empezar absurdamente pronto. Con los inviernos cada vez más suaves, no es raro empezar a notar picores ya en enero. Este es el calendario general de los sospechosos habituales:
- Febrero – Marzo: El avellano (Hasel) y el aliso (Erle) son los primeros en despertar y amargar el final del invierno a los más sensibles.
- Abril – Mayo: El abedul (Birke). Es el árbol por excelencia en las calles y parques de Berlín, y el causante de las alergias más agresivas y comunes. Cuando el abedul florece, la ciudad entera estornuda.
- Junio – Agosto: Las gramíneas (Gräser) y el centeno (Roggen) toman el relevo para asegurar que los paseos por parques y bosques sigan siendo un deporte de riesgo.
Recursos útiles: Para no salir de casa a ciegas, la Stiftung Deutscher Polleninformationsdienst (PID) ofrece calendarios detallados. Además, apps y webs como la sección de Pollenflug de WetterOnline te permiten ver el pronóstico diario de polen introduciendo tu código postal.

Primera línea de defensa: Apotheke
La farmacia alemana puede imponer respeto la primera vez, pero para tratar una alergia básica no hace falta pasar por el médico ni llevar receta (los medicamentos son rezeptfrei o freiverkäuflich). Este es el vocabulario clave para pedir auxilio en el mostrador:
- Alergia al polen / Fiebre del heno: Heuschnupfen.
- Antihistamínicos: Antihistaminikum o Allergietabletten.
- Gotas para los ojos: Augentropfen.
- Spray nasal: Nasenspray.
Lo habitual es que te ofrezcan pastillas genéricas que rondan los 4 o 6 euros la caja. Las dos opciones estrella son Cetirizin (muy efectiva, pero a mucha gente le da sueño) o Loratadin (suele dar menos somnolencia). Si el problema es una congestión nasal insoportable, desde hace unos años se vende sin receta el Mometason, un spray con cortisona suave que ayuda a desinflamar las vías rápidamente.

Cuándo ir al médico (y a cuál ir)
Si la farmacia no soluciona el problema, si los síntomas no te dejan dormir o si empiezas a notar silbidos al respirar (el temido asma alérgico o Allergisches Asthma), es hora de meterse en el sistema de salud.
El primer paso lógico es pedir cita con el médico de cabecera (Hausarzt). Este profesional puede recetar medicamentos más fuertes y específicos que sí cubre el seguro médico público (Krankenkasse), o derivarte directamente a un especialista. Para el tema de las alergias, los profesionales a los que debes acudir son el Allergologe (alergólogo) o el HNO-Arzt (otorrino, por las siglas de Hals-Nasen-Ohren).
En la consulta del especialista realizarán el clásico Pricktest (las pruebas de los pinchacitos en el brazo) para identificar exactamente a qué reaccionas. Si tu alergia es severa, te propondrán la Hyposensibilisierung (inmunoterapia). Se trata de un tratamiento a largo plazo (mediante vacunas mensuales o pastillas diarias) que acostumbra a tu sistema inmunológico al polen y que, por suerte, está cubierto íntegramente por la sanidad pública alemana.
Ya sabes que conseguir cita con un especialista en Alemania requiere paciencia, así que te recomendamos usar plataformas como Doctolib, filtrando por la especialidad HNO y buscando profesionales que hablen español o inglés si todavía te estás peleando con las declinaciones del alemán.







