Hay exposiciones a las que se entra por una puerta y otras en las que la propia entrada ya forma parte de la experiencia. En Himmel unter Berlin, una persona te recibe en un bar rojo, te ofrece una bebida y te conduce hasta un viejo armario. Dentro hay una puerta escondida. Al otro lado empieza el recorrido por las entrañas de Berlín.
Del 8 al 25 de octubre, la tercera edición de Himmel unter Berlin vuelve a ocupar un espacio subterráneo que durante décadas permaneció fuera de la vista del público. Una red de sótanos y bóvedas perteneciente a una antigua fábrica de motores, donde durante unos cien años se fabricaron motores para cementeras, trenes de laminación y bombas de instalaciones hidráulicas.
Ahora esos espacios se convierten en un laberinto de instalaciones de luz y sonido. No hay una sala de exposición convencional ni un recorrido especialmente ordenado: hay pasillos, cámaras, oscuridad y obras que aparecen cuando menos te lo esperas.
Once instalaciones en unas antiguas catacumbas
La edición de este año reúne a once artistas y colectivos internacionales, con trabajos que se mueven entre la instalación, la luz, el sonido y la tecnología.
Entre las propuestas aparecen personas en cámaras criogénicas, clones creados mediante inteligencia artificial en directo, máquinas que producen música, espacios que respiran, parpadean o expulsan humo y una cámara de estrellas escondida en algún punto del recorrido.
Participan Cod.Act, Media.tribe, Maxime Houot – Collectif Coin, Yasuhiro Chida, Martin Messier, Kling Klang Klong, Sven Sauer, Andreas Lutz, Marmin Guillaume, Santissimi y Verena Bachl & Karsten Schuhl.
Una exposición que se parece tanto a un encuentro clandestino como a una muestra de arte contemporáneo.
Un lugar que no estaba pensado para visitantes
Una parte importante de Himmel unter Berlin está precisamente en el espacio que lo acoge. Estos sótanos no fueron diseñados como salas de exposición ni como lugares de paso para el público. Durante décadas fueron territorio de los trabajadores de la fábrica que allí fabricaban y reparaban motores.
La organización mantiene además la localización en secreto: la dirección exacta se comunica 48 horas antes de la visita. El recorrido se desarrolla por una red de espacios subterráneos que se extiende por varios edificios, haciendo que la arquitectura industrial no sea simplemente el escenario de las obras, sino parte de la propia exposición.
El resultado busca recuperar algo de aquel Berlín de los años noventa que todavía encontraba espacios para reunirse en lugares abandonados, industriales o difíciles de localizar: crudo, oscuro, improvisado y con bastante margen para lo inesperado.
Una experiencia con aforo limitado
El número de visitantes está deliberadamente limitado para evitar grandes aglomeraciones y permitir que las instalaciones se recorran con calma. Las entradas se venden por franjas horarias y el ticket incluye el acceso a las once instalaciones y un bebida de bienvenida a la entrada.
La exposición se podrá visitar del 8 al 25 de octubre. De miércoles a viernes abre de 15 a 22 horas y los sábados y domingos de 10 a 22 horas. La ubicación exacta se comunica 48 horas antes de la visita.
Himmel unter Berlin Vol. III | 8 al 25 de octubre de 2026
Horario: miércoles a viernes, 15 a 22 horas; sábados y domingos, 10 a 22 horas
Lugar: localización secreta en Berlín, comunicada 48 horas antes de la visita
Entradas: aforo limitado. El ticket incluye el acceso a la exposición y una bebida de bienvenida












