Una noche en la ópera #14: «Tosca» (Giacomo Puccini)

por • 30 enero, 2020 • Artes Escénicas, CULTURA, De noche, Música, OCIO, ÓperaComentarios (0)332

(Con la colaboración especial de Deutsche Oper Berlin)

Definida como “balada escalofriante” y “romance de escalera interior”, Tosca teje el argumento de una historia privada, un drama personal —que muestra a los personajes con sus debilidades, esperanzas y sentimientos— cosido al momento histórico, político y religioso en el que germinan los hechos. En Tosca, los engaños, deseos y traiciones se mezclan en escenarios auténticos de una Roma tenebrosa. Es la propia realidad, y no el destino, la que destruye las ilusiones de los tres protagonistas con crueldad, cuando las emociones y anhelos los empujan a un trágico final. Pero sus muertes, amargas y horrendas, no están bendecidas por el glorioso halo de la redención.

Tráiler de la representación de Tosca en Deutsche Oper Berlin

Al comienzo del siglo XX, Giacomo Puccini quiso confrontar a su público con una ópera verista, cuya brutalidad chocó tanto como encantó su fervor musical. El estreno no solo causó expectación —a él acudieron corresponsales de Europa y América—, también estuvo amenazado por un atentado bomba. Los juegos maniqueos de bondad y maldad, belleza y horror no escapan al argumento de Tosca. No obstante, se podría considerar al amor amenazado por un desmedido abuso de poder como el tema absoluto de esta ópera plagada de efectismo teatral, en contraste con los acontecimientos históricos.

En esta ópera verista con carga dramática, violenta y cruel no falta el asesinato, el suicidio y la tortura. Todo se desarrolla bajo una tensión áspera y realista llena de abusos de poder, opresión, brutalidad, lascivia, fusilamiento, romance, intriga, violencia, pasión y muerte. Una historia de engaños y vacilaciones, amor y celos, en la que nadie es honesto ni queda libre de la duda y la sospecha.

Tosca, de la dramaturgia a la ópera

Estrenada en París en 1889, Victorien Sardou escribió en 1887 la obra de teatro La Tosca expresamente para la mítica Sarah Bernhardt. Puccini asistió a la representación en Milán y mostró de inmediato su interés por convertirla en ópera. Tras algunas maniobras «maquinales» y ciertas insistencias, años después consiguió los derechos de autor y creó la música para Tosca, ópera en tres actos con libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica. Para garantizar el respeto al original, Sardou intervino como coautor exigiendo la muerte de Floria Tosca, de lo cual no era muy partidario Puccini. En cualquier caso, consiguió cortar varios actos del drama original y reducir los personajes.

Junto a Madama Butterfly y La bohème, Tosca corona el trío de óperas más aclamadas de Puccini. Aunque el compositor comenzó a trabajar en ella en 1896, fue concluida después de tres años de colaboración complicada con Sardou y los libretistas. La ópera se estrenó en Italia en 1900, en el Teatro Costanzi de Roma. En aquel momento, el panorama político italiano era tenso; chocaban las aspiraciones de anarquistas, realistas y secesionistas. Quizá por eso su estreno no fue un éxito total, en parte dado el controvertido contenido político de la obra. En cambio, hoy en día, es una de las más representadas del repertorio verista italiano.

«Te Deum», una de las arias principales de Tosca (acto 1), Scarpia celebra la supuesta derrota de Napoleón

Puccini es conocido por haber sido un gran admirador de Wagner y Verdi, en quienes también se inspiró. De ellos tomó el refinamiento de la armonía y las sutilezas de instrumentación, logrando escindir la voz de la orquesta, algo que queda plasmado también en Tosca. La ejecución musical de Puccini es tan brutal como tierna, tan inteligente como sentimental, tan precisa como soñadora. Las palabras clave para entender a Puccini son autenticidad, precisión de los detalles musicales, conciencia social, el son poético de lo aparentemente mundano, heroísmo, astucia, y el contraste entre el compromiso apasionado y el frío distanciamiento.

Recursos escenográficos para Tosca en Deutsche Oper

Como en las óperas de Verdi —quien también se interesó en su momento por esta historia—, los acontecimientos históricos toman parte en esta representación. El tiempo y el espacio son esenciales en Tosca. La trama se desarrolla en menos de 24 horas, desde la mañana del 14 al amanecer del 15 de junio de 1800 en lugares situados a poca distancia en la ciudad de Roma: la iglesia Sant’Andrea della Valle (acto 1), el Palazzo Farnese (acto 2) y el Castel Sant’Angelo (acto 3). Estos escenarios aportan un ambiente dramático genuino y gozan de protagonismo propio, más allá de su función como mero decorado estético, que también.

Aunque, independientemente de la obra, la escenografía de las representaciones en Deutsche Oper se caracteriza por su enfoque transgresor, contemporáneo, actual y, con frecuencia, obsceno y cínico, en Tosca, esos aspectos se anulan para perfilar una puesta en escena clásica y remilgada, lo cual, tratándose de esta institución moderna, no deja de sorprender. Con todo, cabe destacar el diseño de los elementos que conforman el espacio escenográfico. La profundidad de campo se consigue con piezas de atrezzo inclinadas, dispuestas en diagonal, así como con variaciones de nivel del propio escenario y sus instrumentos. Con ello se logra intensificar el punto de fuga y proponer meritoriamente una perspectiva y sensación de espacialidad y lejanía propias del Teatro Olímpico de Andrea Palladio en Vicenza.

Así lo vemos en la iglesia Sant’Andrea della Valle del primer acto, con el templo y la calle presentados de manera ladeada e inclinada para conseguir dicha profundidad. O en el despacho del Palazzo Farnese del segundo acto, que ahora da la sensación de encontrarnos frente a una habitación estrecha, a pesar de que las dimensiones del escenario siguen siendo las mismas. En el Castel Sant’Angelo del tercer acto, esto se materializa con superficies inclinadas, fachada del castillo en diagonal decreciente e imagen vaporosa del Vaticano al fondo. En pocas palabras: es como si estuviésemos contemplando un cuadro del Renacimiento.

Argumento

El fugitivo Cesare Angelotti (republicano amigo de Mario, interpretado por el bajo sudcoreano Byung Gil Kim), procónsul de la República de Roma, se refugia en la iglesia de Sant’Andrea della Valle, donde su amigo Mario Cavaradossi (pintor, representado por el tenor tinerfeño Jorge de León) pinta una María Magdalena. Allí aparece Floria Tosca (cantante enamorada de Mario, encarnada por la soprano alemana Anja Harteros), que protagoniza una tragicómica escena de celos; y el Barón Scarpia (jefe de la policía borbónica, ejecutado por el barítono francés Ludovic Tézier), que persigue a Angelotti. Mario es enseguida encarcelado y torturado, obligado a declarar el paradero de Angelotti. Ya en el segundo acto, y afligida por la tortura de su amado, Tosca acepta una proposición indecente de Scarpia tras pactar su liberación.

«E lucevan le stelle», una de las arias principales de Tosca (acto 3) | Mario Cavaradossi antes de ser fusilado

El convenio, además de sexo, también implica —a cambio— simular el fusilamiento de Mario y obtener un salvoconducto para que la pareja pueda huir de la ciudad. Tras la firma del salvoconducto, Tosca mata inesperadamente a Scarpia y escapa al Castel Sant’Angelo con el documento escondido en el pecho. Una vez allí, donde se desarrolla el tercer acto, avisa a Mario del fusilamiento simulado, pero en realidad las escopetas sí están cargadas. Al descubrir a Mario muerto, Tosca se suicida saltando del castillo antes de ser apresada.

Contexto histórico en Tosca, clave en la trama

Cada ópera de Puccini se articula en un mundo particular, si bien Tosca es la única pieza de este célebre compositor italiano que está ligada a los acontecimientos históricos. En el marco de la Batalla de Marengo que ganó Napoleón, en un contexto real en cuanto a tiempo y espacio en la Roma del 14 de junio de 1800, Mario Cavaradossi paga su coraje y sus ansias de libertad con la muerte.

El trasfondo histórico de este melodrama trágico condiciona la trama y sirve de detonante para el desenlace de la acción. La historia se desenvuelve en el ámbito religioso y político corrupto de la ciudad papal. Cuando Napoleón Bonaparte había instaurado la república en algunas regiones de Italia y suprimido el poder papal en los estados pontificios. Aprovechando la marcha de Napoleón a la campaña de Egipto, el ejército napolitano de Fernando IV tomó Roma y derrocó la república. Al volver, Napoleón se enfrentó a los austriacos y realistas (partidarios de la monarquía) en la Batalla de Marengo de 1800.

«Vissi d’Arte», una de las arias principales de Tosca (acto 2) | Floria Tosca antes de asesinar a Scarpia

Aunque Napoleón ganó la contienda, las primeras noticias que llegaron a Roma fue que había sido vencido, y precisamente en ese equívoco se basa la trama de Tosca. El conflicto entre republicanos y realistas queda reflejado en la persecución de Angelotti y Cavaradossi (de ideales liberales) por la policía borbónica, instrumento de la autocracia realista, encarnada por Scarpia. Aunque Puccini decidió centrarse más en el melodrama mismo, los hechos históricos actúan como acicate de la acción dramática.

TOP ÓPERA EN DEUTSCHE OPERA BERLIN, TEMPORADA 2019-2020
Sueño de una noche de verano (Benjamin Britten): 1, 6 y 22 de febrero
Los hugonotes (Giacomo Meyerbeer): 2 y 9 de febrero; 1 y 8 de marzo
La flauta mágica (Wolfgang Amadeus Mozart): 8 de febrero; 13 de marzo; 3 y 11 de abril; 27 de mayo; 10 y 23 de junio

Paco Arteaga para BA © enero 2020

Comments

comments

Pin It

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.