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Tarot en Berlín: La Torre “Die fetten Jahre sind vorbei”

por • 15 septiembre, 2020 • Cine, INSIDE BERLINComentarios (0)1078

La Torre: La Maison Dieu – Arcano XVI

Por eso, permítanme decirles: la situación es seria. Tómenla también en serio. Desde la reunificación de Alemania, no, desde la Segunda Guerra Mundial, no se había planteado a nuestro país ningún otro desafío en el que todo dependiera tanto de nuestra actuación solidaria mancomunada.
Angela Merkel (Berlín, 18 marzo, 2020)

Desde aquel histórico discurso donde la canciller Angela Merkel daba a conocer la gravedad de la situación provocada por la pandemia nada volvió a ser lo mismo en Alemania ni en Berlín. Escuelas, guarderías, salas de teatro, bares, cines, clubes, entre otros tantos espacios, cerraron sus puertas para evitar la propagación del virus.

Los Bundesländer implementaron diversas medidas para sobrevivir y convivir con el virus. La cuarentena, el distanciamiento social, el uso de mascarillas y la higiene constante, entre otros nuevos hábitos o “nueva normalidad”, han modificado las dinámicas sociales y el perfil de la ciudad. Por ejemplo, Berghain, el mítico club berlinés, reabrió sus puertas este verano para albergar exposiciones de arte. Un lugar que acogía a más de 1500 personas en fiestas interminables se transforma durante unos días en galería de arte para sobrevivir en los tiempos que corren.

En el Tarot de Marsella existen varios arcanos que nos hablan de cambios radicales. Podemos agruparlos en dos grupos: los cambios voluntarios y los involuntarios. El primer grupo implica una decisión consciente sobre la dirección o rumbo nuevo, mientras que en el segundo, la vida toma la decisión por nosotros. La Torre, The Tower, Der Turm o La Maison Dieu, como puede leerse en el pie de la carta, responde a este último.

Examen de conciencia: Die fetten Jahre sind vorbei

El arcano XVI del tarot marsellés posee la imagen de una fortaleza en llamas. Desde el cielo, una lengua de fuego guillotina la cúspide de la estructura con forma de corona y sus dos habitantes caen hacia el suelo. El especialista en tarot Yoav Ben-Dov desarrolla diferentes aspectos vinculados a los sentidos de la carta. Uno de ellos refiere al “colapso repentino” de las estructuras que parecían estables.

Dos películas alemanas rodadas en Berlín ilustran la energía de este arquetipo: Good bye, Lenin! (2003) y Los edukadores (Die fetten Jahre sind vorbei – 2004). Ambas. protagonizadas por el actor catalán-alemán Daniel Brühl. describen el momento crepuscular de los sistemas que dividieron a Alemania, Oriental y Occidental.

Good bye Lenin (2003)

Good by, Lenin! (2003), dirigida por Wolfang Becker, relata en tono tragicómico el fin de la República Democrática Alemana (RDA) y el difícil proceso de Reunificación iniciado en 1989. Daniel Brühl interpreta a Alexander Kerner, un joven que intenta mantener oculta a su madre (Katrin Sass) la nueva realidad: la caída del Muro y el avance del capitalismo sobre el sector oriental.

Tres situaciones en esta película  ilustran el espíritu de este arcano. El primero resulta cuando Alex es sorprendido por su madre en una de las manifestaciones pacíficas realizadas en octubre de 1989 contra Erich Honecker, presidente del Consejo de Estado de la RDA. Ante el reconocimiento de la situación, ella, afiliada al partido, se derrumba, cae inconsciente en medio de la calle y durante ocho meses permanece en coma.

El día que despierta, y ante el descuido de su hijo, Christine sale a la calle y observa los nuevos muebles que han comprado sus vecinos. Los viejos trastos de la Alemania Oriental son reemplazados por los muebles de la firma sueca IKEA. La escena llega a su punto culmine cuando frente a ella cruza la estatua de Lenin trasladada por helicóptero en plena Karl-Marx-Allee. El brazo extendido de la figura puede leerse como una invitación o como un adiós. En todo caso, este segundo momento es la prueba fáctica del fin del sistema para Christine que es inútilmente camuflado por su hijo.

En la escena final, ambos observan un falso noticiero en la habitación del hospital sobre la noticia de la Reunificación pero a la inversa, el muro cae para que las personas desencantadas del consumismo y del individualismo del capitalismo se sumen a los ideales del socialismo. Ella mira a su hijo, reconoce el cariño con el que Alex ha mantenido la farsa para cuidarla, mientras que el supuesto nuevo presidente del Consejo, el cosmonauta alemán Sigmund Jähn, declara en el noticiero:

“Sozialismus, das heißt nicht sich einzumauen, Sozialismus heißt sondern auf den Anderen zu gehen, und mit dem Anderen zu leben” (Socialismo no significa encerrarse, socialismo significa ir hacia el otro y convivir con el otro).

El derrumbe de La Torre genera una energía liberadora que permite entender el carácter de este arquetipo. En una lectura, la presencia de esta carta habilita a pensar un cambio necesario o en una sobrecarga o situación de agobio.

Die fetten Jahre sind vorbei (2004)

En 2004 se estrenó Die fetten Jahre sind vorbei o Los edukadores, como se conoció en el mundo hispanoamericano la película dirigida por el austríaco Hans Weingartner. El film desarrolla las hazañas de dos amigos “antisistema”. Jan (Daniel Brühl) y Peter (Stipe Erceg) ingresan ilegalmente a las casas de millonarios para redecorar los espacios y los objetos de lujo. Dejan algunos textos de advertencia: “Die fetten Jahre sind vorbei” (los años de abundancia han terminado) o “Sie haben zu viel Geld” (usted tiene demasiado dinero).

Un día, el plan sale mal y, junto con Jule (Julia Jentsch), la novia de Peter, secuestran a Hardenber, un millonario al que la joven debe pagar una deuda. Los dos amigos y la joven huyen con el hombre hacia una casa en los Alpes austríacos. Los diálogos y los reclamos cruzados reflexionan sobre la economía, la sociedad capitalista y la exclusión social.

La presencia de grupos anticapitalistas en la capital alemana han advertido durante años los daños del sistema económico en la red social y en la historia de la ciudad. Basta recordar las movilizaciones que se produjeron a raíz de la posible instalación del Google Campus en el barrio de Kreuzberg.

Los activistas y la comunidad en general se manifestaron hasta hacer retroceder al gigante en 2018. Sin embargo, la especulación inmobiliaria y los grandes grupos inversores siguen avanzando sobre la ciudad. Ya en el 2004, Los edukadores mostraban la desigualdad sobre la que se erige el capitalismo y la posibilidad de desestabilizar el sistema: “Es kommt nicht darauf an wer die Pistole erfunden hat, sondern wer den Abzug drückt” (No importa quién inventó la pistola, sino quién aprieta el gatillo), reclama Peter, uno de los personajes de la película.

Megalomanía y dogmatismo: Wer hoch steigt, der wird tief fallen

En otro mazo creado por Aleister Crowley y Lady Frieda Harris, el Tarot de Thoth, la Torre también contiene un sentido singular. Entre 1938 y 1943, el ocultista y la artista plástica trabajaron en conjunto para elaborar una baraja que contuviera los símbolos e imágenes de diferentes disciplinas científicas, filosóficas y espirituales.

El diseño correspondiente al arcano XVI muestra una potente imagen de destrucción. La Torre no se encuentra en posición central, como en el marsellés, sino a un costado derrumbándose hacia la derecha del cuadro. Cuatro figuras humanas vuelan por los aires, mientras una ráfaga de fuego lanzada por una boca enorme golpea la base de la estructura. El ojo que todo lo ve o el ojo de la providencia corona la carta. Desde ese lugar superior central irradia los rayos de su soberanía.

Además, a  lo largo de la historia, este arcano también ha sido vinculado con la famosa torre de Babel. De acuerdo con esta parábola bíblica, el sueño de alcanzar el cielo y conocer a Dios se ve frustrado cuando el Creador otorga diferentes lenguas a los constructores de la estructura. Ellos deben abortar la faraónica misión al no poder comunicarse y regresan a labrar la tierra. En otros textos prevalece la versión de la destrucción de la torre de Babel como respuesta a la soberbia de los hombres al querer alcanzar a Dios.

En consonancia con esta lectura, el último single de la banda alemana Rammstein lanzado en 2019, “Deutschland”, habla precisamente de las derrotas y colapsos que han marcado la historia de Alemania. El vídeo musical de la canción recorre a través de la mirada casi arqueológica de seis astronautas, representados por los miembros de la banda, la construcción y derrumbe de “Deutschland”.

En el vídeo, la actriz berlinesa Ruby Commey encarna a Germania. La protagonista sufre las transformaciones históricas retratadas a veces de manera burda (como en  la cena de los monjes comiendo Wurst y chucrut sobre el cuerpo de Germania).

El videoclip comienza con la batalla de Teutoburgo en el siglo I d. C., que determinó la derrota de los romanos al este del Rin. Sigue con las Cruzadas, la caza de brujas, la República de Weimar, los clubes de lucha y la hiperinflación de los años veinte, la quema de libros, el Holocausto nazi, la división de Alemania en RDA y RFA, el Primero de Mayo berlinés, el RAF (Rote Armee Fraktion), entre otros hechos y personajes históricos. Se detiene en los años ochenta para luego dar un salto hacia el futuro.

El incremento de sangre, fuego y caos que tanto caracteriza al imaginario visual de Rammstein se intensifica a medida que avanza la historia de Germania. La aliteración, la repetición del prefijo “über” en la canción refuerza la idea de estar por encima: überheblich, überlegen / übernehmen, übergeben / überraschen, überfallen / Deutschland, Deutschland über allen (Arrogante, prepotente / tomar posesión, entregar / sorprender, asaltar / Alemania, Alemania sobre todos).

Este último verso refiere a la primera línea del himno alemán: “Deutschland, Deutschland über alles”. En un origen, pretendía ser una invocación a la unión de los territorios germánicos pero, después de la Segunda Guerra Mundial, se prohibió ese verso.

Sin embargo, aquí el vocalista Till Lindemann recupera esa línea para realizar su crítica y anunciar la inminente caída: Du (übermächtig, überflüssig), Ich (Übermenschen, überdrüssig), Wir (wer hoch steigt, der wird tief fallen), Ihr (Deutschland, Deutschland über allen) [Tú (superior, superfluo), Yo (superhombre, harto), Nosotros (quien sube alto, caerá profundo), Vosotros (Alemania, Alemania sobre todos].

Tanto en el tema musical como en su respectivo vídeo resuena el arcano XVI: la energía liberada por la estructura que se abre, se rompe y cae. Una energía catártica, humilde y, en algún punto, sanadora. Al igual que los personajes de la carta, los músicos de la banda buscan la tierra y se arrastran por ella.

El espíritu de los tiempos pandémicos anuncia la caída de estructuras rígidas. Por lo tanto, para aprehender, incorporar el sentido de la pregunta que detona este arcano: ¿qué hacer ante la inevitable caída? Quizás deberíamos ser flexibles, como las construcciones antisísmicas, aceptar el movimiento telúrico y seguir adelante en esta época convulsa.

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