Sol Calero SALSA Berlin

Apuntes sobre SALSA, la última exposición de Sol Calero

por • 18 septiembre, 2014 • Artes Escénicas, Artes Plásticas, CULTURAComentarios (1)3431

La artista venezolana Sol Calero (1982, Caracas) presenta su exposición SALSA en una doble ubicación: la galería de arte Gillmeier Rech (Tiergarten) y la escuela de baile La Mambita (Kreuzberg). La muestra reúne un conjunto de obras recientes producidas en los últimos meses, fundamentalmente pintura pero también escultura e instalación. En SALSA, Calero nos revela su interés por los ritmos latinos y concretamente por la salsa, pero esto que aparentemente puede parecer un discurso muy inocente tirando incluso a lo naif esconde detrás una doble lectura que da cuenta sobre el concepto de lo exótico.

Detrás de su apariencia simple las piezas en exhibición nos llegan a remitir a las pinturas de Delacroix, uno de los primeros artistas que emprendieron ese viaje hacia lo exótico. Un viaje que también emprendería en su día Gauguin en su búsqueda de lo original, lo auténtico, lo paradisíaco… Artistas como Picasso hicieron algo similar con su interés por el arte africano. También otros como Matisse, Kandisnky, Klee o Macke. La diferencia es que aunque todos intentan un acercamiento a la idea de Paraíso Perdido, estos artistas buscaban y se acercaban al paraíso desde fuera, como lo haría un turista, sin embargo Sol Calero lo acomete desde dentro, poniendo en el punto de mira el estereotipo y poniendo en tela de juicio su validez en un juego altamente irónico y crítico.

El itinerario de la muestra se divide en dos fases. Una primera parte ya inaugurada el pasado 5 de septiembre en el espacio cedido por una escuela de baile y una segunda parte que vendrá este viernes 19 de septiembre en la galería Gillmeier Rech.

Calero usa los dos espacios, escuela de baile y galería de arte, sin embargo, otorga a cada uno el papel del otro en una especie de baile de disfraces donde cada espacio juega a ser el que no es. Casi como lo que haría un turista que intenta integrarse en su lugar de destino. Esto es algo en lo que últimamente Sol Calero se está especializando. En su última muestra, Bienvenidos a Nuevo Estilo, en la Laura Bartlett Gallery de Londres, convertía la sala en una peluquería latina donde el día de la inauguración los asistentes podían recibir una clase de salsa, pintarse las uñas o hacerse trenzas en el pelo. O en la anterior que, bajo el título La Perla del Caribe / La Caraqueña se exhibía en la The Taut And Tame de Berlín y Frutta Gallery de Roma, donde las galerías se convertían en un bar latino, con una televisión en la que se pasaban spots publicitarios de productos venezolanos y donde en sus mesas llenas de fruta tropical uno podía jugar una partida de dominó o beberse un mojito.

De la misma forma y volviendo a esa especie de juego de disfraces, la escuela de baile La Mambita se convierte en espacio expositivo en el cual se exhiben las últimas pinturas y esculturas de Sol Calero. Espacio contaminado y cargado de un discurso no intencionado que no hace falta leer entre líneas sino que está absolutamente patente. Bambú, mimbre, fotografías de playas caribeñas, palmeras de coco falsas… la decoración original de la escuela nos remite a lo que se presupone debería de ser un entorno caribeño.

Las dos aulas de baile son en ellas mismas una gran instalación en las cuales casi no hubiera hecho falta intervenir. Sin embargo, Sol se apoya en estos objetos ya existentes en la escuela para darle fuerza y sentido a sus piezas que se mezclan con el atrezzo de La Mambita sin saber en ocasiones qué es la obra y qué no. Junto con las pinturas y las piezas escultóricas el espacio se llenó de ron y mojitos, de piñas, sandías, plátanos y muchísimas naranjas que no nos dejan de remitir también a artistas como Gabriel Orozco.

La exposición (aunque también podríamos hablar de fiesta) se completó con una clase de salsa a cargo de la directora de la escuela y una sesión donde una dj pinchó exclusivamente música salsa de las décadas setenta y ochenta. Con esto los asistentes pudimos participar a golpe de cadera en esta especie de performance colectiva que formaba también parte de la muestra.

De la misma manera, la segunda parte de SALSA tendrá lugar el viernes 19 septiembre y hasta el 25 de octubre en la galería que también entrará a jugar a cambiar su papel y disfrazarse de sala de baile, donde además de las piezas ya vistas en La Mambita habrá una selección de fotos domésticas tomadas a los asistentes ese día.

Sol Calero estudió en la Universidad Complutense de Madrid, Universidad de la Laguna en Tenerife y en la Metropolitan University de Mánchester. Actualmente vive y trabaja en Berlín, donde a parte de realizar su producción artística, dirige Kinderhook & Caracas, un espacio expositivo junto al también artista Christopher Kline.

Gillmeier Rech
Körnerstr. 17 10785 Berlín
La exposición se podrá visitar desde el 19 al 25 de septiembre de jueves a sábado de 14 a 18 horas y mediante cita previa. Para leer el texto de la galería sobre la exposición SALSA pincha aquí.
www.gillmeierrech.com
www.solcalero.com
Dácil Granados para Berlín Amateurs © septiembre 2014 – Fotos © A. EWERT

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One Response to Apuntes sobre SALSA, la última exposición de Sol Calero

  1. Avatar Granados GB dice:

    ¡Que diver! ¡Y que guapos Sol y Chris!

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