| Pier Paolo Pasolini en Schwules Museum |
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Exposición-homenaje en el 90º aniversario de su nacimiento
Pier Paolo Pasolini (1922-1975), escritor clave del siglo pasado, además de poeta, ensayista y cineasta. La exposición organizada por el Schwules Museum de Berlín, sirve como detonante para realizar una aproximación sobre la vida y obra de este artista italiano.
Breve biografía
Pasolini nació en Bolonia en 1922. Siendo joven, encontró dificultades para adaptarse a los cambios de residencia debido a la profesión de su padre, quien era soldado, pero por otro lado, esto mismo le permitió ampliar sus lecturas poéticas y literarias (Dostoevsky, Tolstoy, Shakespeare, Coleridge o Novalis). También cultivó la filosofía y la estética del arte figurativo. Comenzó a escribir a una edad temprana, inspirado por la belleza del campo, bajo la influencia de las lecturas del díscolo literato francés Arthur Rimbaud.
Sus trabajos, con un inigualable lenguaje poético aplicado a la cruda realidad de todos los días, se definen como “poética de lo cotidiano”, una especie de neorrealismo picaresco. El director también promovió en su obra el concepto de “devoción natural”, la idea de que el mundo es sagrado por sí mismo y no necesita ninguna esencia espiritual ni bendición sobrenatural para lograr este estado; efectivamente, Pasolini era un ateo confeso.
Nadie es profeta en su tierra
La desaprobación general del trabajo cinematográfico de Pasolini por la opinión pública italiana fue primordialmente causada por sus frecuentes enfoques hacia el sexo que empañaban su idea primigenia de mostrar el contraste entre la realidad y los sistemas de poder dominantes del momento. Su obra polemiza con el marxismo oficial y el catolicismo, a los que acusa de no conocer al pueblo que los sigue.
Sin embargo, curiosamente, la poesía de Pasolini, poco conocida fuera de Italia, y en la que a menudo se muestra su interés por el amor hacia su mismo sexo, así como la devoción, casi incestuosa, hacia su madre, no fue tan castigada en su país. En cualquier caso, fuera de Italia, Pasolini era considerado un intelectual sensible y extremadamente inteligente que mostró ciertos rincones de la realidad contemporánea como pocos poetas han podido hacerlo.
El homenaje a Pasolini
La muestra plantea un recorrido completo por su obra escrita y cinematográfica. Se presentan sus métodos de producción que conectan de forma acertada su obra con su biografía. Un retrato de Pasolini de gran formato en acuarela sobre páginas de libro, -obra de Rinaldo Hopf- abre la muestra. A continuación, una pared repleta de citas de intelectuales contemporáneos (Godard, Eco, Moravia…) ayudan a construir y situar la figura de Pasolini en su tiempo.
La primera sala exhibe múltiples fotografías y fotogramas de los "Ragazzi" (muchachos) romanos, tema central en su obra. Vitrinas con libros sobre y de Pasolini: novelas, publicaciones sobre cine, poemas, ensayos y folletos. Así como información sobre su familia, madre, amigos, retratos de sus compañeros de trabajo y sus musas: la Callas, Anna Magnani, Betti Laura y Silvana Mangano. También se presentan los carteles de la mayoría de sus obras cinematográficas.
Su faceta de guionista queda recogida en la segunda sala gracias a la documentación sobre su trabajo. Se exponen fotos de rodaje en blanco y negro, así como citas de críticas y entrevistas. La imagen de Pasolini con la cámara habla por sí misma. Completa el recorrido la proyección de un documental (Sat3/ZDF) que contiene fragmentos de sus películas y entrevistas.
Homosexual atípico
Pasolini era una espina para la iglesia católica italiana, fue perseguido y acusado de hereje, procesado y condenado por su posición anticlerical. Tampoco la otra cara de la moneda le trató con justicia. Pasolini, que fue militante del partido comunista italiano, fue expulsado por su condición de homosexual decadente.
No obstante, se negó a que su nombre fuese usado como reclamo por los activistas gays en contra la exclusión social y la discriminación. Pasolini, poco tenía en común con los homosexuales pequeño-burgueses y su deseo de reconocimiento social. Para él, la homosexualidad era una parte de su naturaleza, era algo tan inevitable como su color de pelo o de ojos.
Retrato de personajes marginales
La provocación es el arma de los débiles, por eso Pasolini rechazó su clase de origen -la pequeño burguesa- para aliarse o identificarse con la clase baja rural, que sin duda fue su fuente de inspiración, tanto en sus escritos (“Muchachos de la calle”, “Una vida violenta”, “Amado Mio"…), como en sus películas (“Uccellacci e uccellini” -Pajaritos y pajarracos-, “Mama Romma” o “Accattone”), así como su sueño de cambio social utópico.
Dicha clase se mostraba en sus trabajos rendida a una lujuria desenfrenada, donde los adolescentes púberes estaban dispuestos a participar en las aventuras homosexuales por la falta de contacto con el otro sexo, delinquían sin pudor y vivían su condición miserable dominada por una anarquía dinámica. Este mundo arcaico se vio amenazado por el consumismo emergente que destruyó las viejas estructuras rurales y allanó el camino para un ambiente en el que todo se convierte en objeto de deseo. Ante este panorama, los chicos de los tristes suburbios de Roma le ofrecen a Pasolini una vía de escape. Sexo y erotismo
Tras la etapa en clave neorrealista, Pasolini adapta al cine las tragedias griegas “Edipo Rey” y “Medea”, que cuenta con la participación de la diva Maria Callas. Es con la serie “Trilogía de la Vida” cuando el director se acerca a propuestas más libres. Con estos tres filmes Pasolini pretende representar la celebración de la vida y la resistencia al consumismo, no obstante, pronto fueron etiquetados como pornografía.
Su último filme “Salò o los 120 días de Sodoma” (1975, mismo año de su muerte), es una adaptación de la obra homónima del Marqués de Sade; en él, Pasolini rechaza el poder utópico de la sexualidad, denuncia cómo el poder absoluto se convierte en una fuerza negativa. El director retrata con extrema crudeza el exceso y el abuso del poder desdibujando los límites convencionales y cinematográficos que encierran el erotismo, la pornografía, la provocación y la degradación humana.
¿Obscena?, ¿acaso la obscenidad no forma parte de nuestras vidas?; tal y como él afirma en una entrevista concedida a la televisión italiana a propósito de la película, no es el sexo sádico lo que le interesa, sino su uso como metáfora del poder que controla al sujeto a través de la conciencia.
Pasolini, indefectible visionario
La preocupación “utópica” por un mundo mejor y más igualitario está siempre en el pensamiento de cualquiera, estamento que Pasolini defendió hasta su muerte. Mostró abiertamente su desprecio hacia la clase burguesa como nueva forma de poder en el siglo XX, y su crecimiento alineado con el imparable establecimiento del capitalismo en el mundo.
En palabras de Pasolini, se estaba creando un mundo monopolar, caracterizado por un hedonismo consumista que atenta contra la cultura constantemente y cuyos valores son falsos y generadores de una lógica ridícula, miope, estrecha e irracional. Efectivamente, vivimos ya en la era del capitalismo avanzado y bajo una globalización imparable.
Visionario en todos los aspectos, Pasolini también predijo el poder de la comunicación y del ‘mass media’ (en su tiempo representado por la TV) como modo de control y de manipulación de la opinión pública. La tendencia hacia un mundo global como el que vivimos, la anarquía del poder y la crisis económica mundial en la que ahora estamos sumergidos como consecuencia del sistema dominante, no sorprenderían a Pasolini.
También estudió las tendencias estéticas y culturales que suprimen la diferenciación individual para generar ciudadanos de un mundo sin particularismos ni diversidad, perfectamente homologado e incultivado. Si levantara la cabeza, vería efectivamente la sociedad occidental actual en su estado anestésico sin reacción ante nada.
Muerte polémica
Pasolini murió el 2 de noviembre de 1975 brutalmente asesinado al ser atropellado varias veces con su propio coche en la playa de Ostia, cerca de Roma, escenario típico de sus novelas. Hay infinidad de teorías sobre su muerte.
Giuseppe Pelosi, un joven de 17 años, fue arrestado tras confesar el asesinato. En 2005, Pelosi se retractó de su confesión, la cual, dijo, fue obtenida bajo amenazas. Denunció que tres extraños con acento del sur habían cometido el asesinato. Muchos de los amigos cercanos de Pasolini sostienen que fue asesinado por sicarios, ya que en los meses anteriores a su muerte, se había reunido con varios políticos que estaban al tanto de su conocimiento de ciertos secretos importantes.
Enfoque de la exposición
A colación del misterio sobre su muerte, el comisario de la exposición en el Schwules Museum Berlín (Museo Gay), Wolfgang Theis, trabaja la teoría del suicidio según testimonios de un amigo cercano a Pasolini desde 1948, el pintor Giuseppe Zigaina, quien rastrea pistas en las obras de Pasolini que revelan un suicidio planeado y preparado con mucha antelación.
Según Zigaina, Pasolini estaba planeando su suicidio para el año 1969, pero conoció a María Callas, quien le ayudó a enfrentar una crisis artística, decidiendo posponer su muerte hasta 1975. La hipótesis de Zigaina y el ritual de la muerte libremente elegida, ha dado forma al homenaje que presenta esta exposición en el que sería el 90 cumpleaños de Pasolini.
Las víctimas humanas, casi siempre jóvenes vigorosos, están presentes en muchas de las películas de Pasolini. Sus muertes asumen un significado sagrado: apaciguar a los dioses, saciar los deseos carnales de la madre Tierra, crear significado, establecer solidaridad, y aliviar a las víctimas de la banalidad de la vida. Así pues, Pasolini opuso una resistencia feroz a las imposiciones de la devastada sociedad italiana de la posguerra.
Valoración de la muestra
La intención del comisario es analizar si la obra de Pasolini puede ser considerada ‘arte gay’. El novelista Alberto Moravia, amigo y compañero de viajes de Pasolini, afirma que existe un desplazamiento considerable de la homosexualidad en la obra de Pasolini, afirmando que este tema no aparece per se en su obra.
Moravia veía a Pasolini muy varonil, nada afeminado, interesado en los niños, más como pederasta que como homosexual. La estrecha relación entre Pasolini y su madre, también repele a Moravia, tema sin resolver que aparece circularmente en el trabajo de Pasolini, y sin duda motor de su inspiración artística. De cualquier modo, la exposición presenta una correcta aproximación, a medio camino entre el archivo textual y el visual (que no audiovisual, una de las grandes carencias de la muestra), a Pier Paolo Pasolini, el hombre y el artista.
Schwules Museum Berlin Mehringdamm 61
María Muñoz para Berlín Amateurs © febrero 2012
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