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Hansaviertel, modelo de urbanización moderna de Berlín

por • 16 mayo, 2017 • Aire libre, Arquitectura, Barrios, HistoriaComentarios (0)14151

Hoy barrio protegido como monumento histórico

La mejor manera de conocer las ambiciones arquitectónicas de Berlín es desde el aire. A falta de avión, helicóptero o globo aerostático, tenemos palabras. En abundancia. Barrio original de 1874, aunque destruido en un 90 % durante la Segunda Guerra Mundial, en Hansaviertel dejaron su huella a finales de la década de los cincuenta los arquitectos sobresalientes del mundo en aquel momento: Walter Gropius, Luciano Baldessari, Egon Eiermann, Alvar Aalto, Oscar Niemeyer o Max Taut. El objetivo era crear una réplica occidental a la avenida de Stalin (hoy Karl Marx Allee) que en aquella época construían las autoridades del otro lado del muro. Hansaviertel se considera hoy obra maestra, un clásico de vanguardia, un ejemplo de la arquitectura de estilo moderno característico de la posguerra.

Situado al noroeste del Tiergarten, Hansaviertel, la más reducida de las 95 Ortsteile de Berlín, se asienta en una escueta superficie de 0,53 km² en la que viven unos 6000 habitantes de los que casi el 30 % (unos 1700) no son alemanes. Fue completamente reconstruido entre 1957 y 1961 tras los destrozos sin compasión de la Segunda Guerra Mundial, como una urbanización en la que colaboró la genialidad de grandes arquitectos. El complejo está en la actualidad protegido como monumento histórico. Hansaplatz es el epicentro del barrio. Hansaviertel se desligó administrativamente del distrito de Tiergarten en 2001, cuando fue adherido a Mitte.

El toque de color que destaca desde la simplicidad funcional de las cuatro torres que sobresalen al paso del S-Bahn entre Bellevue y Tiergarten es lo suficientemente poderoso para atraer la atención sobre este barrio. Aunque uno no tenga nociones especiales de arquitectura, todo el mundo debería saber que Berlín es un laboratorio arquitectónico perpetuo. Los experimentos urbanísticos siempre vuelven interesante a las ciudades con el paso del tiempo. Hansaviertel es sencillamente espectacular.

Ayer y hoy de otro de los barrios emblemáticos de la capital alemana

Su nombre está vinculado a la Hansa, a las conexiones con Hamburgo entre los ríos Spree y Elba: no en vano la antigua Hamburger Bahnhof, hoy convertida en museo de arte contemporáneo, se encuentra en la zona.

Los palacios para obreros construidos en Stalinallee (Arbeiterpaläste), casi concluidos en 1953 en Berlín este en estilo monumental wedding cake, levantaron no solo críticas en el sector capitalista del planeta sino ciertos aires de envidia constructiva —nunca mejor dicho— que propiciaron la convocatoria de un proyecto que dotara a Berlín occidental de un área urbana competitiva respecto a los intentos urbanísticos de Berlín oriental.

Así surgió Interbau en 1957, una exposición internacional de arquitectura convocada por el Senado de Berlín oeste con el fin de presentar una alternativa de viviendas a las que se habían construido en el paraíso socialista, una declaración de principios de la arquitectura occidental con casas dignas que se desmarcaran de la opulencia pretenciosa de la Stalinallee y que a la vez se desvinculasen de la estética de la arquitectura nazi. A través de un concurso para la creación de viviendas sociales, Interbau proponía a los arquitectos una vuelta a las líneas depuradas desarrolladas por la Bauhaus: claridad, sencillez y funcionalidad. Grandes arquitectos del momento aprovecharon la convocatoria para materializar aquí sus ideas audaces. El objetivo, como casi siempre en aquella época, era crear otro barrio modelo.

Hansaviertel, una cuestión de envidia arquitectónica

Arquitectos de catorce países construyeron aquí 36 edificios de viviendas sociales bajo la dirección de Otto Bartning, quien desarrollara con Walter Gropius los fundamentos de la Bauhaus. Edificios sueltos sin fachada principal de diferentes formas y tamaños. En torno a Hansaplatz se construyeron un par de iglesias (católica y protestante), un cine (hoy convertido en el teatro Grips), una biblioteca y escuelas. Aquí también tiene su sede la Academia de las Artes, obra de Werner Düttmann.

Hansaviertel se compone de edificios entre los que se cuela la vegetación profusa del Tiergarten que aísla a esta urbanización del mundanal ruido desquiciante, de la pesadilla urbanística devoradora de la gran ciudad. Este barrio sigue siendo un rincón tranquilo en el corazón de Berlín atravesado por el Spree con posibilidades de comunicación excelentes: cerca de Ku’damm, de la Technische Universität, de la Grosser Stern, de la Hauptbahnhof, de las estaciones de S-Bahn y U-bahn Bellevue, Tiergarten, Hansaplatz y Zoologischer Garten. En Hansaviertel, hasta el alboroto frenético de niños jugueteando en cualquier parte resulta apacible. La tranquilidad lo envuelve todo como una especie de manto verde pacificador salpicado de respetuosos bloques de cemento rotundos que no rompen la armonía, sino que la completan dotando al espacio de una estabilidad idílica en una medida casi justa y protectora.

www.berlin-hansaviertel.de

www.adk.de

Redacción Berlín Amateurs © octubre 2010, revisado mayo 2017
CAI ©

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