Paco Roca visita Berlin comic novela grafica

El dibujante de cómics Paco Roca presenta su obra en Berlín

por • 26 mayo, 2017 • Actualidad, Artes Plásticas, CULTURA, HistoriaComentarios (0)1547

Entrevista a Paco Roca

La casa, Memorias de un hombre en pijama o Arrugas son algunas de las obras del historietista Paco Roca. Su trabajo goza de un gran reconocimiento a nivel nacional e internacional. Precisamente, Arrugas se metió recientemente en en la lista de nominados a la mejor edición americana de una obra extranjera de los premios norteamericanos Eisner, considerado uno de los más prestigiosos dentro de la industria del cómic a nivel internacional. El lunes 29 de mayo a las 20 horas, en un encuentro organizado en la librería Modern Graphics (Kastanienallee 79), se llevará a cabo un evento donde se contará con la presencia del autor valenciano. Hemos tenido la suerte de hablar con él y felicitarlo.

Berlín Amateurs: Antes de nada, muchas felicidades por la nominación a los premios Eisner. Parece que Arrugas no deja de recibir reconocimiento, y en este caso internacional. ¿Cómo te encuentras? ¿Contabas con ello?

Paco Roca: Gracias. La verdad es que no contaba con ello. Arrugas se publicó por primera vez hace diez años. Desde entonces he publicado unos seis libros. Pero en ese tiempo Arrugas no ha dejado de publicarse en un lugar y en otro y en darme alegrías. Aunque ya no tengo esta publicación en la mente, pienso en mis últimos trabajos, debo regresar a él continuamente. La sombra de Arrugas es larga. Me gustaría que todas las obras que hago llegaran a tener la repercusión que ha tenido esta. Pero en cualquier caso, ese libro me ha abierto las puertas a los mercados de muchos países.

BA: Compartes nominación con más artistas españoles como Emma Ríos, Albert Monteys, Gabriel H. Walta o Santiago García, este último de tu misma editorial, Astiberri. ¿Está el cómic español en estado de gracia?

PR: Yo creo que sí. Siempre hemos tenido grandes autores españoles de gran prestigio trabajando para el mercado internacional. Quizá la diferencia actual es que muchos autores españoles consiguen una proyección internacional trabajando para el mercado español, creando una industria aquí y consiguiendo exportar ese producto a otros países.

BA: Parece que el cómic está llegando a un mayor número y más diverso de lectores. No obstante, en ocasiones surgen problemas para denominar este formato. Con cuál te encuentras más a gusto para definir tu obra ¿cómic, tebeo, novela gráfica…?

PR: Es cierto que tenemos dificultad para buscarle un nombre adecuado a este medio. Pero yo creo que eso es bueno, dice mucho de un medio difícil de definir y cuyas fronteras son difusas. Todo esto es sinónimo de libertad. Yo cuando trabajo no me planteo si estoy haciendo un cómic, un tebeo o una novela gráfica. Simplemente quiero contar una historia con dibujos. Pero es cierto que el nombre “novela gráfica” es para mí como una libertad de autor, puedo elegir el tema que me apetezca y contarlo de la forma que crea más adecuada. Esa libertad la hemos logrado los autores hace muy poco.

BA: Arrugas ha sido premiada con un Goya a mejor película de animación en su adaptación cinematográfica. Hace ya muchos años que se da vida a superhéroes en la gran pantalla. No obstante, se están adaptando cómics de otra temática, como es el caso de las adaptaciones de los cómics franceses La vida de Adéle o Rosalie Blum. Parece que exista una nueva tendencia a adaptar este tipo de cómics que tienen otro contenido. ¿Ha surgido la posibilidad con alguna de tus obras?

PR: Sin duda, y volviendo a lo de antes, en las últimas dos décadas los autores hemos tenido una gran libertad creativa, hemos podido escapar del cómic “seriado” que es en lo que se ha basado la industria del cómic a lo largo de la historia. Eso ha permitido acercarnos más al formato de la novela. Muchos productores han visto en esas nuevas obras una gran cantidad de historias que se pueden adaptar al cine. En mi caso, además de Arrugas, ahora se está trabajando en la adaptación de Memorias de un hombre en pijama, que se estrenará antes de 2018. Los surcos del azar y La casa están en proyecto.

BA: Dentro de poco vamos a poder contar con tu presencia en la librería Modern Graphics. ¿Cómo surgió este evento? ¿Nos puedes adelantar algo para los que quieran acudir a la cita?

PR: Es una iniciativa muy interesante de la editorial, Reprodukt. Será un diálogo con André, el traductor de mis libros al alemán y, además, amigo. Será un pequeño recorrido por mis libros publicados en Alemania, y hablaremos de dónde surgen, de los problemas a la hora de traducir ciertas cosas… Espero que sea un diálogo interesante.

BA: Antes de compartir espacio en la librería Modern Graphics y en la misma calle, se proyecta el documental La nueve. Los olvidados de la victoria de Alberto Marquardt. El film narra la historia de los combatientes de la columna nueve que se encargaron de liberar París en la Segunda Guerra Mundial. Dicha columna se llamaba popularmente “la española”, ya que la nutrían mayoritariamente republicanos españoles. En su obra Los surcos del azar también sigue el rastro de estos combatientes antifascistas. ¿Por qué cree que cuesta tanto encontrarles un hueco en la memoria colectiva?

PR: Posiblemente, si La Nueve hubiera sido una columna llena de británicos o norteamericanos, habría cientos de películas y libros sobre el tema. Pero hasta ahora, España nunca había prestado atención a estos héroes. En parte porque nuestro país ha vivido un pasado fascista durante cuarenta años, en el que no se podía hablar de temas como este. Y posteriormente, con la llegada de la democracia llegó también un olvido obligado del pasado como única forma de unir a los españoles y consolidar la democracia. Por eso todo lo referente a la guerra civil, al exilio y a la época franquista ha sido olvidado o despreciado. Todo esto es un error porque un país sin pasado no tiene identidad ni aprende de sus errores.

BA: Aquí, a unos kilómetros de la ciudad, se encuentra el campo de concentración de Sachsenhausen. En este lugar perdieron la vida muchos exiliados republicanos españoles, entre ellos el exministro republicano Francisco Largo Caballero. ¿Lo has visitado alguna vez? ¿O tienes planeado visitarlo?

PR: Me gustaría mucho poder visitarlo. Como decía antes, todos estos temas han sido bastante desconocidos en España. De hecho, apenas hay un reconocimiento oficial a todos los muertos en los campos de concentración. Y cuando los hay, se les despoja de todo contenido político, como si esos españoles pasasen por allí y de casualidad hubieran acabado en esos campos.

BA: En estas semanas pasadas se ha votado en el congreso una proposición no de ley para sacar a Franco del Valle de los Caídos. ¿Cómo encuentras la propuesta? ¿Crees que debería haber sitio para un monumento como el Valle de los Caídos?

PR: La situación es curiosa porque legalmente en ciertas cosas parece que se avanza, pero la realidad es diferente. Existe desde hace casi diez años, tan solo diez años, una Ley para la Memoria Histórica, pero esa ley no se cumple. Deberían retirarse todos los símbolos franquistas, pero no ocurre así. Y esta ley para sacar el cuerpo del dictador de su mausoleo fascista parece que tampoco se cumplirá. Siempre hay algún recoveco legal al que los defensores de no tocar el pasado se acogen. Por eso España es un país tan singular en estos asuntos. Tenemos por ejemplo una Fundación Franco, tenemos asociaciones que defienden el Valle de los Caídos y a las franquistas. Tenemos un presidente del gobierno que se enorgullece de destinar cero euros al cumplimiento de la Ley para la Memoria Histórica.

BA: La labor de documentación parece uno de los pilares de su obra. Trabajos como Los surcos del azar o El invierno del dibujante, donde se narra la historia de la editorial Bruguera, así lo muestran. Su obra recurre a conflictos duros y en muchas ocasiones tabúes para la sociedad, temas, sencillamente, no muy tratados. No obstante su estilo parece que siempre busca una cotidianidad reconciliadora ¿Es el humor una forma de enfrentarse a la cruda realidad?

PR: Me gusta la documentación. En cierta forma, aprender es lo que me lleva a querer hacer un cómic. Pero intento que el tema personal esté por encima del asunto histórico. Lo que me interesa contar son los sentimientos de las personas: qué  lleva a unos exiliados a luchar en una guerra que no es la suya, qué lleva a unos dibujantes a dejar la editorial y montar la suya propia en plena dictadura… El humor es un buen recurso narrativo, por un lado te ayuda a hacer más digeribles ciertos temas, pero por otro te permite ver el drama desde otra perspectiva. Me gusta el melodrama de las películas italianas y españolas del Neorrealismo, por eso uso el humor mezclado con el drama.

BA: En 2015 publicó su última obra La casa. ¿En qué se encuentra trabajando ahora? ¿Nos puede anticipar algo?

PR: Estoy acabando un libro-disco que saldrá en noviembre. Es una conversación con mi amigo José Manuel Casañ. Su grupo de rock, Seguridad Social, fue muy famoso en los noventa. En el libro hablamos sobre la búsqueda del éxito, sobre cómo vivir y crear con él y qué ocurre cuando este desaparece.

PACO ROCA EN BERLÍN | Lunes 29 de mayo 2017, 20 horas

Modern Graphics (Kastanienallee 79)

Evento Facebook 

Diego Aracil para Berlín Amateurs © mayo 2017

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