La Zowi en Berlín CTM 2020

CTM Festival y Transmediale 2020 – Reflexiones volviendo a casa VOL.1

por • 3 febrero, 2020 • Actualidad, CULTURA, De noche, Festivales, Imprescindibles, Música, OCIOComentarios (0)944

Durante los últimos días hemos asistido a una edición muy especial del festival CTM, no por su veneración a la música electrónica, sino más bien por su despliegue cultural. Con más de diez localizaciones, entre ellas salas de conciertos, clubs, residencias y espacios educativos. La cultura de club queda más ligada al arte en momentos en los que en Berlín se está debatiendo si la vida nocturna es un patrimonio cultural mundial y donde la escena está luchando por la supervivencia de instituciones como el Griessmuehle.

GRIESSMUEHLE, Continual Slant (25.01)

Saliendo del concierto de CTM2020 del 24 de enero en Griessmuehle (La Zowi, Lafawndah, Moesha 13, Ivicore…), la memoria me juega uno de esos extraños regates. De camino a casa pienso en aquella vez que mi madre, viendo que leía un libro de Neruda que había cogido de su estantería me dijo: «¿Sabes que Neruda abandonó a su hija nada más nacer?». Puso así un palo en la rueda de una sensibilidad que quizás ella consideraba peligrosa por edulcorada. O por edulcorante. Fue la primera vez que pensé en la relación entre vida y obra de un autor.

Cómo de apropiado era en ese momento para mí no poder olvidar ese dato para el disfrute de aquellos poemas. Preguntarme si era acaso necesario para entender la obra de ese autor saber ese tipo de datos que poco tenían que ver con lo que los textos me estaban aportando. Podría incluso crear un nuevo diálogo entre la realidad de esa persona y lo real de su obra.

Cómo he llegado hasta aquí, pensé. No por haberme pasado de parada en el S41.

¿Qué tiene que ver esto con La Zowi?

No es ya un problema de nuestros tiempos la relación entre vida y obra del artista. Comparten el mismo espacio y transforma constantemente la visibilidad de uno a la experiencia del otro, tómese la correlación en el orden que se prefiera. Porque tenemos la oportunidad de ver en festivales como el CTM unas formas expresivas más cercanas al mundo de hoy que lo que cualquier arte contemporáneo finisecular fue jamás capaz de imaginar. Son las redes las que permiten que el artista tenga un canal infinito de comunicación en el que no hace falta especificar qué parte de la obra se está presenciando.

El show encima del escenario es solo una cara más del prisma que es la experiencia estética que esa persona significa para el mundo. Y disfruta y explota esa experiencia. Y como espectador, mi libertad es mayor de lo que nunca fue en un museo. Debemos pelear porque así sea. Es siempre triste observar cómo un mítico club como Griessmuehle cierra sus puertas tras ser icono absoluto de la ciudad. Símbolo indudable de cómo cambia la ciudad y cómo hemos de entender nuevos espacios y medios.

Es por eso que no solo sonrío sino que permanezco delante de una pantalla durante largo rato en la inauguración en Bethanien del día 23. Una pantalla en la que se muestran virales de YouTube desde que internet es internet. Permanezco embobado pensando en cuánto me comunica de una persona el tipo de virales que ha decidido mostrar en loop en esa pantalla. Cuántos habrá. Si ha elegido quizás un algoritmo que reproduzca vídeos sin fin. Permanezco embobado pensando en cuánto estoy conociendo a esa persona por presenciar su selección.

El día a día está sobresaturado de información y contenido audiovisual, querer participar de esa maraña, ya sea mostrando la vida de uno, el contenido artístico que uno cree o sencillamente que seleccione, va a contener una carga estética y humana que supurará comunicación por los cuatro costados.

Escribo el término arte poptemporáneo, sonrío con vergüenza. Voy a echar un ojo, quizás YouTube me recomienda algo interesante.

Íñigo Muñoz Malo, músico y compositor

El club berlinés Griessmuehle lanzó una petición para evitar el cierre inminente. Según el texto que acompaña a la campaña Change.org, el contrato de arrendamiento en el lugar junto al canal finaliza el 31 de enero «y no será extendido por el propietario del sitio (SIAG Property II GmbH). Si no actuamos ahora, ¡otra pieza de la cultura del club de Berlín desaparecerá!

Hace tan solo un par de días el equipo del club se despedía con esta carta abierta.

La Zowie: bio

La Zowi, o Zoe Jeanneau, es la vocalista de trap y reggaeton con sede en Madrid. Hija de una poeta feminista y un guitarrista de flamenco. Primero estalló con Ratxeta de 2013. Después Jeanneau lanzó recientemente su segundo mixtape, Elite, que sigue a la aclamada Ana de Casa (2018). Su primer mixtape vio su gira a lo largo de 2019, apareciendo en Primavera Sound, Fib y Atlantic Fest, entre otros festivales.

Su música consiste en una potente mezcla de trap, dark reggaeton y letras contundentes que hablan de poder y sexo. Elite narra el propio viaje de La Zowi al estrellato. Cuenta con los vocalistas Ian Isiah (el icono de la moda afiliado a Hood by Air) y la estrella chilena Pablo Chill-E. Una variedad de productores envidiables, incluidos los gustos de Jam City, Sinjin Hawke y Zora Jones, Paul Marmota y Based Kash (miembro de 808 Mafia).

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