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Crónicas maricas #10: fauna nocturna marica berlinesa II

por • 31 enero, 2019 • Actualidad, Crónicas maricas, CULTURA, Imprescindibles, INSIDE BERLIN, Salir, Sexualidad, SociedadComentarios (0)2079

He aquí la segunda entrega de fauna nocturna marica berlinesa, un retrato escrito en clave de tragicomedia de los diferentes personajes maricas que habitan nuestras calles al caer el sol. Yo, como observador estático y hasta donde me alcanza la vista, vuelvo a clasificar los diferentes cuerpos celestes que se cruzan en mi universo nocturno. Un universo nocturno en expansión, en cambio constante, pero en equilibrio.

Antes de continuar, y en caso de que aún no lo hayas hecho, te invito a leer mi post anterior, ya que ambos textos van de la mano, y uno sin en el otro carece totalmente de sentido. Dicho lo cual, les presento la segunda parte de mi clasificación “a la berlinesa” de la fauna nocturna marica de nuestra ciudad.

Trastornadas

Normalmente de nacionalidad teutona, aunque también abundan las naturales de Europa del este y países escandinavos. Hijas provenientes de familias desestructuradas, padres maltratadores y/o excesivamente estrictos, que al alcanzar la madurez desarrollan la habilidad de infringir daño, ya sea de forma verbal o física, a las personas que cometen el error de enamorarse de ellas.

Su trastorno va acompañado siempre de algún tipo de complejo o adicción tales como el complejo de edipo, alcoholismo, ludopatía, etc. Personas tóxicas de cuna. Son incapaces de amar, suelen ser muy egoístas y tienen la capacidad de concatenar una relación fallida tras otra. Su miedo a la soledad provoca que puedan llegar a tener hasta tres citas diarias con el primer desconocido que se les cruce por Tinder.

Citas por supuesto sin sexo, pues lo suyo es más sentirse adulados y calentar al personal mediante conversaciones interminables por Scruff. En España visten mucho de Massimo Dutti, y aquí en Alemania de H&M. Algunas aparentan ser Hipters 2.0, pero nada más lejos de la realidad, pues por lo general son de derechas y muy chapadas a la antigua. Por las noches suelen frecuentar los porno-Kinos, saunas y lugares de cruising, mezclándose a veces con el resto de los mortales los miércoles por la noche en el Prinzknecht, y los fines de semana en algún club hetero de Mitte.

Acostumbran a ser de profesiones variadas como, abogada, médica modela/chapera de alto standing o estudiante de carrera de letras. Su incapacidad para socializarse y facilidad para las adicciones propicia que si carece de estudios derive a veces en yogrammer y/o circuitera. Cocainómanas por naturaleza, les encanta ir de vacaciones a Miconos o algún destino gái casposo.

Yogrammers y/o circuiteras

Son una variación de las trastornadas, pero de escaso nivel cultural y adictas a las redes sociales. Lo cuelgan todo sobre sí mismas. Ellas son el centro del universo. Modelos wannabe. De nacionalidades diversas, las reconocerás fácilmente por su perfil de Instagram en el que solo aparecen ellas, siempre con poca ropa y/o enseñando el perfil bueno. Nunca fotos de gatitos ni con amigos, solo ellas.

Por lo general, siempre las verás en el gym, no por salud, sino por hacerse fotos bien enlicradas. Coleccionan followers y amigos en Facebook, y suelen publicar posts con muchas faltas de ortografía, siendo muy dadas a los challenges cutres que suelen aparecer por la red. A veces les entra la vena mística y cuelgan frases de Paulo Coelho, al que por cierto nunca han leído; de hecho, no leen. Su nivel intelectual se lo impide.

Hay variaciones de Yogrammers que son una versión mala de las Techno-Schlampen y suelen ser asiduas a todas las fiestas de corte marica con música mala de aquí a Lima. Tipo Supermartxé, La Demence, La Leche, Matinée, etc. (curiosamente todas con nombres acabados en -e). Sus DJ favoritos son Offer Nissim y el más que trillado David “Keta”. Suelen ir en manadas a todos los orgullos gais que se celebren, desde Tel-Aviv a Gran Canaria, pasando por Madrid y Berlín. Son fijas al Oktoberfest gái, donde acostumbran a comprarse Lederhosen de saldo con los que se fotografían haciendo poses ridículas como caerse por las escaleras.

Son fijas a la Circuit de Barcelona (de ahí su nombre), a la sauna Macho’s de Bruselas y piden créditos en Cofidís para irse de vacaciones a Ibiza o de crucero gái. Puede que además de este cóctel también se ciclen (consuman anabolizantes), siendo su sueño en la vida parecerse y/o tirarse a Eliad Cohen o a algún actor porno. Su ciudades favoritas son Tel-Aviv y Barcelona. Propensas al consumo de GHB, éxtasis o speed y no beben alcohol. Es típico verlas hacer bulto en la cola de la Snax.

La DIVA

Variación de la Yogrammer, siendo España, Italia, EE. UU. e Israel países exportadores de este subgénero marica. En sus países de origen suelen trabajar de gogó y/o chicos de compañía. En Berlín, al prescindir los grandes clubes de animación nocturna, se ven abocadas a desempeñar empleos que consideran denigrantes como agente de call center o repartidor de deliveroo.

Con mucha suerte acaban de camarero en algún bar pijo de Mitte como el Coven, y no precisamente por sus aptitudes hosteleras. Son muy sanas; bueno, van de sanas. No suelen mezclar drogas como las Techno-Schlampen, y si se meten algo suele ser cocaína porque lo relacionan con el estatus. En ocasiones desesperadas y cuando van muy borrachas acaban por drogarse con cualquier cosa que rampiñen, porque ellas no son de pagar.

A veces se las puede ver los domingos en el Panorama Bar y acostumbran a acompañar a sus amigas heteros buenorras al Karneval Bizarre del Kit Kat. Cuando entran a un cuarto oscuro es solo para mirar. Hablan inglés a trompicones y a pesar de vivir hace diez años en Berlín siguen estancandas en el A2.1 de alemán. Son por lo general austeras de palabra y de inteligencia limitada, ya que su cualidad es el cuerpo y no la mente. En un bar nunca te dirigirían la palabra pero por Grindr ya le han enseñado el culo a medio Berlín. Incluso a mí. Adoran la estética y consideran IKEA como marca de diseño y vanguardia.

Caris o periquitas

Extremadamente divertidas y por regla general muy majas. En Berlín abundan de nacionalidad francesa, filipina y turca. Generalmente visten ropa de marca con letras bien visibles, tipo D&G o VERSACE en colores estridentes o con purpurina. También les encantan las camisetas con mensaje o frases de RuPaul como “Sashay Away” o “Eleganza extravaganza”. Se caracterizan por sus peinados estrambóticos que desafían la naturaleza del color o incluso a veces la ley de la gravedad.

Normalmente buscan pareja estable y suelen dejar el mundo de la noche en cuanto encuentran a su media naranja periquita. Por lo general, son muy fieles y bastante clásicas a nivel sexual. Suelen tener un hígado de acero y su bebida favorita es el gin-tonic en copa balón con dos granos de café. Si toman drogas, suele ser cocaína y acostumbran a fumar mucho.

Las encontrarás en todas las fiestas que se organicen en el Schwuz y son fijas en la Gayhane. De bares suelen salir al Heile Welt o al Hafen en Schöneberg. Su sueño es pillar un buen sugar dady y vivir en Manhattan.

Hipsters 2.0

Color favorito: el negro.
Ciudades favoritas: Copenhagen/Tokio.
Son una versión actualizada del Hipster de toda la vida: la versión Hipster 1.0 apareció allá por el 2005 junto a las chaquetas oversize negras de Carhartt y las botas Dr. Martens. La versión actualizada 2.0 es igual a la anterior, pero con la diferencia de que ahora vienen con la opción vegan y recycle incluida de fábrica. Las hay de dos tipos: las pijas, que suelen vestir con pantalón y chaqueta bomber negra de marca; y las pobres/artistas, que visten del Humana (cadena de ropa de segunda mano) y llevan gorritos de lana incluso en verano.

Es frecuente verlas en el Möbel Olfe los jueves y en el Panorama Bar los sábados de madrugada. La versión Hipster 2.0-pija suele salir de bares por Mitte y adora al camarero bobo que trabaja en el Saint Jean. La versión Hipster 2.0-pobre/artista vive en Neukölln, sale mucho de bares por la Weserstr. y frecuenta mucho el about blank:.

Suelen llevar barba cerrada o bigote ochentero, y curiosamente solo se aparean entre las de su misma especie: pijo-pijo o pobre-pobre. Acostumbran a hablar entre ellas en inglés, aunque ambos hablen el castellano, y en verano se reúnen para pasear por el canal y beber cerveza en el Admiralbrücke. Son adictas a la marihuana y fuman tabaco de liar. Por lo general, no suelen tomar drogas duras pero algún homenaje se dan de vez en cuando.

Usan desodorante de piedra de alumbre y compran solo productos Bio. Les encanta todo lo que no sea mainstream (aunque ya lo sea) y su sueño es tener un outfit completamente negro, lo más negro posible, con chaqueta bomber rosa chicle de ACNE y gafas de MYKITA. La marica Hipster 2.0 también puede combinarse con la opción Trastornada, Techno-Schlampe y Yogrammer a la vez. Ella es la más camaleónica.

Pepe Müller para BA © febrero 2019

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