Berlín y el libro: homenaje a las letras

por • 23 abril, 2014 • CULTURA, Imprescindibles, LiteraturaComentarios (0)2704

Hay un día internacional para casi cualquier cosa. Desconfía de todo lo que no tenga su día internacional en el calendario. El agua, la paz, el orgullo gay, la salud, el hombre, la mujer, el padre, la madre, el teatro, la amistad, el sueño, la diabetes, el consumidor, la astrología, el sida, la tuberculosis. Los 15 minutos de gloria según Warhol, versión almanaque. Ya incluso existe el día mundial del backup. No, no es una broma. ¿Propósitos altruistas, autobombo o reclamos comerciales? La singularidad de estos días los vuelve, a la fuerza, también peculiares. ¡El colmo de la cultura pop! ¿Cómo se instaura un día internacional? ¿Quedan vacantes? Es una pregunta retórica. Tras arduas horas de reflexión, esquemas, apuntes, resúmenes y notas al margen, enlazamos el contenido de este artículo con el 23 de abril, día internacional del libro: promoción de la lectura, la industria editorial y la propiedad intelectual.

Topología y tipología: literatura sobre Berlín

Por muy convencionales que nos parezcan hoy, muchas novelas han sido siempre calificadas de experimentales y/o novedosas en relación a la época en la que se publicaron. Lo que sin duda invita a imaginar sobre creaciones mucho más atrevidas y/o revolucionarias que seguramente en aquellas mismas épocas –¡ha habido tantas!- jamás vieron ni la proposición de un contrato editorial ni la tinta de una imprenta. La literatura no es más que un burdo negocio; rara es la vez en la que se inmiscuye el riesgo comercial en él. Se buscan éxitos editoriales, no atrocidades.

Casi todas las generaciones de cualquier rincón del planeta han tenido su imagen, un retrato más o menos justo y leal, en la literatura. El reflejo de Berlín –en sentido literal y literario- se reconoce en los charcos de los bajos fondos, casi siempre enturbiado por el fango y la sordidez. Aquí van algunos ejemplos clave de ayer y de hoy esenciales para entender al Berlín y sus gentes de todos los tiempos.

Experimentales para su época fueron Berlín Alexanderplatz (Alfred Döblin, 1929) y Adiós a Berlín (Christopher Isherwood, 1939). Con Berlín Alexanderplatz el expresionismo llegó a la literatura. Un modelo de literatura moderna que introdujo nuevas estructuras cronológicas y maneras de narrar desconocidas que jugaban a la confusión con lo que se dice y lo que se piensa, con rigor conceptual y estilístico, hasta el punto de otorgar supremacía a los aspectos formales más que al contenido narrativo.

El hecho de que el autor fuera psiquiatra quizá ayudó a desmembrar y recomponer los diálogos-textos, a la confusión de voces y personas, con la maestría que se le atribuye a esta obra. Un ejemplo neorrealista seducido por el atractivo de lo marginal, de lo aberrante, que tan vinculado ha estado siempre a la ciudad de Berlín. La historia de Franz Biberkopf. ¿Antihéroe o superviviente? ¿Acaso no somos todos antihéroes y/o supervivientes?

Libertad en el Berlín de Cabaret

Adiós a Berlín muestra la mentalidad y el sentido bullicioso de una época determinada, preludio de un desastre fatalista en la historia de la nación. Una acumulación de relatos en formato libro con personajes entrecruzados, vinculados ligeramente entre sí, pero sin una trama o un desenlace definidos, aunque con ritmo y sentido del humor insuperables. Libro de memorias estructurado en seis secciones que se podrían leer independientemente sin perturbar la unidad formal y ambiental (libertinaje, creatividad, barbarie política inherentes a aquel Berlín) que reproduce el clima social más que desarrolla las venturas y desventuras de unas biografías determinadas, aunque también. La vida cotidiana no se deja engullir por los grandes acontecimientos políticos esbozados. No se usa el texto como pretexto o quizá sí, pero con sutileza lograda.

Clásicos modernos

Retratos generacionales de la juventud alemana. De Wir, Kinder vom Bahnhof Zoo (Christiane F, Kai Hermann y Horst Hieck, 1978) a Axolotl Roadkill (Helene Hegemann, 2010), sin eludir Lost and Sound: Berlin, Techno und der easyJetset (Tobias Rapp, 2009) o Fucking Berlin (Sonia Rossi, 2008). Zeitgeist-Bücher. La teoría de que el escritor es un vampiro alcanza con Helene Hegemann la máxima expresión literal de la expresión literal. Empezó con un blog, como los autores de ahora. Precoz, como los escritores de antes. Irrumpió en el mercado de la mano de la editorial Ullstein con su novela debut (Axolotl Roadkill): 50 mil ejemplares; traducida a 15 lenguas. El sueño de cualquier autor novel o consagrado. Tenía sólo 18 años. Quizá ser hija del dramaturgo Carl Hegemann ayude.

Calificada por ella misma de experimento; por la crítica, de alucinación de una conciencia traumática, de incompleta o sencillamente ilegible. Otra vez sobre la mesa las cartas de una juventud desmembrada, interrumpida, sin límites ni puntos de referencias. Ingredientes nada nuevos. De la pubertad a la madurez; drogas, sexo y clubs mediante. El eterno y frecuente proceso de maduración urbana. Acusada de plagiar otra novela (Strobo, 2009, blog convertido en libro, del bloguer con seudónimo Airen) sobre Berlín y su club estrella, Berghain, Helene Hegemann se defendió arguyendo: ‘La autenticidad no existe, sólo la sinceridad’.

Grimm Gebrüder Zentrum. ¿Biblioteca o pasarela?

Dejémoslo en biblioteca de moda. ¡Un MUST! Los chicos más guapos de la ciudad están aquí. A cualquier hora del día o de la noche. Sehen und gesehen werden. Los hermanos Grimm, grandes de las letras alemanas, prestan su nombre propio al propio nombre de lo que en realidad es la biblioteca central de la Universidad Humboldt (sus orígenes datan de 1831), la más completa y moderna de Alemania. Los alumnos de la Freie Universität –situada en Dahlem, al otro lado de la ciudad- estudian aquí, a pesar de que ellos tienen una biblioteca firmada por Norman Foster.

Este centro, diseñado por el arquitecto Max Dudler (1949) tras imponerse en concurso, contó con una inversión de 75,5 millones de euros y abrió sus puertas en octubre de 2009. Un edificio atemporal de líneas funcionales neobauhaus y estructura de cemento y cristal que ocupa una superficie de 20.000 metros cuadrados. Delgadas oquedades verticales de anchura escueta y desuniforme, es lo que tomaremos por ventanas, quizá pensadas así para economizar en persianas.

Servicio multimedia, copias, impresiones, escaneos, archivo, publicaciones electrónicas, cafetería, terraza de lectura, conexión a internet, zona para padres e hijos. Las cifras: 1.000 plazas, 450 ordenadores, ocho salas de trabajo con capacidad para diez personas cada una, 51 cabinas de trabajo individual, dos millones y medio de ejemplares, 2.400 suscripciones a revistas o un auditorio con 180 asientos. Abierta de 8 horas a medianoche de lunes a viernes y sábados y domingos de 10 a 18 horas. Y después de la precisión fría y concisa de datos, la disposición caldeada y subjetiva de información. Atención.

Critica, que algo queda

A principios de semestre no se aprecia el vaivén de gente de las épocas de exámenes. Cuando la escalera que conduce a las taquillas se satura por el tránsito, en la cafetería es prácticamente imposible encontrar un sitio libre y en la entrada se cuelga el cartel de ‘completo’. Aquí confluyen todas las tendencias de moda de cada temporada presente, futura y pasada. ¿El complemento imperecedero? Un Mac bajo el brazo. Los hay quienes van a estudiar y son ajenos a lo que acontece a su alrededor y los hay quienes van a esta biblioteca como si fueran al local de moda, donde la función estelar consiste en pulsar una y otra vez el botón de actualizar en Facebook.

En vísperas de exámenes (enero, febrero, mayo y junio), el nerviosismo se nota en todo: los movimientos bruscos y secos, la forma de andar, las muecas de fastidio, los suspiros, la manera en que se pasan las páginas que quedan para el final de la asignatura. La arquitectura de las salas –no sólo de la sala central de estudio apodada Matrix- potencia el juego de miradas. Esas tetas, aquellos ojos, estas bocas. Críticas que bailan entre el piropo y los planes de exterminio.

Cuando los chicos y chicas perfectos de peinados y vestidos perfectos van desapareciendo, la biblioteca se vuelve asiática. Chinos, coreanos y japoneses, no es que lleguen tarde; se quedan hasta el cierre junto a los trabajadores-estudiantes que aparecen hacia el final. Qué sería de una biblioteca sin sus eternos freaks: desde el mendigo-filósofo que ha hecho suya la sección de filosofía de la tercera planta, hasta el viejo vestido de explorador que ya ha sido visto varias veces con una minifalda de colores chillones diez minutos antes de abandonar el lugar.

www.grimm-zentrum.hu-berlin.de

Es que yo soy de letras…

El nuevo depósito del Buchstabenmuseum (Museo de las Letras) se encuentra ahora en Karl-Liebknecht-Strasse 13, Berlín Carré 1.OG. Esta recolección de tipografías posee más de 400 tipos, fuentes, cuerpos, materiales, de diversos estilos y épocas.

Literaturhaus Berlin se creó en 1986 como medio de expansión, de recepción crítica y promoción de la literatura contemporánea. Muchos actos públicos vinculados a la literatura se celebran aquí. Villa de estilo italiano, hoy monumento histórico, cuenta con café-restaurante y su terraza es uno de los oasis urbanos obligatorios.

Por su parte, Literarisches Colloquium Berlin sirve de trampolín a autores en ciernes desde 1963. Aglutina forum de exposiciones y eventos, casa de huéspedes (poetas y escritores, generalmente), lugar de trabajo, cantera de autores y traductores, centro de convenciones y academia de escritura con un programa centrado en autores jóvenes y literatura moderna.

El Festival Internacional de Literatura de Berlín –celebrado a mediados de septiembre desde 2000- plantea la posibilidad de experimentar la diversidad literaria en tiempos de globalización. Aquí quedan representadas todas las corrientes literarias del globo en un collage de la literatura mundial. Foro políglota para entusiastas de la literatura, la misión del Internationales Literaturfestival es acercar anualmente a un gran número de asistentes las tendencias universales de la prosa y la lírica contemporáneas. Este evento transpira por todos los poros el trasfondo político que a veces impregna cierto tipo de literatura.

Los aficionados a la lectura y el teatro se reúnen en Literaturforum Brecht-Haus, punto de encuentro también para lectores interesados en historia y política, tanto alemanes como extranjeros. Desde 1992 organiza debates críticos acerca de la función social del arte y de la cultura. En concordancia con Bertolt Brecht, persiguen el discurso crítico.

La Rayuela y Bartleby & Co son las únicas librerías de Berlín especializadas en autores hispanos o traducidos al español, sin descartar otros. En la librería internacional Mundo Azul encontrarás literatura infantil y juvenil no sólo en español sino en varios idiomas. Si no encuentras ese libro de arte en las librerías que la cadena Walter König tiene por toda la ciudad (generalmente en museos, aunque no de manera excluyente), sin duda lo tendrán en la librería exclusiva de la editorial Taschen de Friedrichstrasse o en Pro qm de Mitte.

¡Larga vida al libro (analógico)!

www.buchstabenmuseum.de

www.literaturhaus-berlin.de

www.lcb.de

www.literaturfestival.com

www.lfbrecht.de

www.mundoazul.de

www.la-rayuela.de

www.taschen.com

www.buchhandlung-walther-koenig.de

www.pro-qm.de

CAI ©
Redacción Berlín Amateurs © abril 2011, revisado abril 2014

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